Primero Lula pretendió mediar en el conflicto ucraniano, pero enseguida quedó deslegitimado por decir que, con su invasión a gran escala, Rusia simplemente había reaccionado ante el acoso de la OTAN, lo que le ponía mucho más cerca de Moscú que de Kiev. Después se ofreció como mediador en el conflicto palestino, pero ha acabado por comparar la acción israelí en Gaza con el Holocausto nazi. De querer ser puente entre Occidente y el resto del mundo, guardando cierta equidistancia tan propia de la identidad brasileña – un país que se concibe a caballo entre el hemisferio norte y el sur, culturalmente occidental y al mismo tiempo parte del planeta emergente–, Lula ha pasado a alinearse en favor de Rusia… Ver Más
