La victoria de Rafa Jódar en los octavos de final de Roland Garros ha dinamitado los libros de historia del tenis moderno. A sus 19 años, el madrileño se ha colado de golpe en los cuartos de final de un Grand Slam. Lo verdaderamente asombroso es que ha alcanzado esta exigente ronda en apenas su segunda participación en la máxima categoría. Esta precocidad absoluta le sitúa en un olimpo estadístico inalcanzable para la inmensa mayoría de los mortales del circuito.
Se trata de un logro salvaje de los que marcan época y generaciones enteras en el deporte de la raqueta. Ni siquiera los tres integrantes del legendario Big Three pudieron presumir de semejante velocidad en sus inicios. Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic necesitaron más rodaje para pisar la antepenúltima ronda de un grande. El dato pone en perspectiva la magnitud real de la hazaña que el joven tenista español está firmando sobre la mítica arcilla de París.
El helvético Roger Federer necesitó disputar hasta ocho Grand Slams para verse por primera vez entre los ocho mejores. Aquello ocurrió en la edición de Roland Garros 2001, confirmando que su maduración requirió de paciencia. Por su parte, Rafa Nadal lo consiguió en su sexta participación en el circuito, precisamente en el torneo parisino de 2005. Aquella aventura del balear terminó con su primer e histórico título en la Philippe Chatrier tras debutar a lo grande.
Novak Djokovic empleó exactamente el mismo número de apariciones que el manacorí para estrenar su casillero de cuartos de final. El tenista de Belgrado selló su sexta participación alcanzando dicha ronda de nuevo en las pistas de París, en 2006. Los dominadores contemporáneos del circuito de la ATP tampoco consiguieron devorar los plazos de una manera tan veloz. Carlos Alcaraz invirtió cuatro intentos hasta explotar definitivamente en los cuartos de final del US Open 2021.
El actual número uno del mundo, Jannik Sinner, calcó los registros del jugador murciano en los torneos grandes. El italiano necesitó también cuatro participaciones profesionales para meterse en los cuartos de final de Roland Garros 2020. En la actual edición de 2026, el brasileño João Fonseca se ha quedado en seis intentos para emular el registro parisino. Todos estos datos ensalzan la figura de un Jódar que ha roto todos los esquemas previstos.
El exclusivo club de los elegidos junto a Becker y Borg
Para encontrar casos de un talento tan sumamente precoz como el de Jódar, hay que rebuscar en los libros de historia. El genial Boris Becker es uno de los poquísimos nombres que aguantan el espectacular ritmo impuesto por el leganense. El bombardero alemán también entró en los cuartos de un Major en su segundo intento, en el Open de Australia de 1984. Una gesta de idéntico calibre a la que hoy acapara las portadas de la prensa internacional.
Otro mito indiscutible del tenis mundial que quemó las etapas a la misma velocidad fue el sueco Björn Borg. El legendario tenista escandinavo alcanzó la antepenúltima ronda a la segunda en el majestuoso torneo de Wimbledon 1973. Su compatriota Mats Wilander tardaría un suspiro más, logrando los cuartos en su tercera participación en Roland Garros 1982. Son registros de otra época que vuelven a la luz tras la eclosión del madrileño.
Por citar otros casos ilustres de la historia de la raqueta, leyendas como Andre Agassi o Jimmy Connors requirieron cinco intentos. El australiano Lleyton Hewitt tuvo que esperar a su octavo Grand Slam para pisar los cuartos en el US Open 2000. El estadounidense Pete Sampras, uno de los mejores sacadores de siempre, necesitó también ocho participaciones hasta el US Open 1990. Registros que demuestran la tremenda dificultad que entraña adaptarse a los partidos a cinco mangas.
El británico Andy Murray tuvo que armarse de paciencia y esperar a su undécimo Grand Slam para ser cuartofinalista. El escocés rompió su particular maleficio ante su entregado público en la edición de Wimbledon 2008, ya con más experiencia. Aunque el caso más extremo de constancia en la élite lo protagoniza el siempre combativo Stan Wawrinka. El suizo no alcanzó esta codiciada ronda hasta su vigesimotercera participación profesional, en el US Open 2010.
La frialdad de los datos históricos sitúa el logro de Rafa Jódar en una dimensión absolutamente celestial. Entrar en la segunda semana de competición de un grande a las primeras de cambio está reservado para los elegidos. A sus 19 años, el tenis español se frota las manos ante la aparición de un competidor feroz e histórico. La Philippe Chatrier y la Suzanne Lenglen ya contemplan al jugador que ha osado desafiar la precocidad del Big Three. @mundiario
