El Deportivo de A Coruña recibe este viernes al Levante en Riazor, a las 21:00 horas, en el encuentro que abrirá la novena jornada de La Liga. Una cita importante para un conjunto blanquiazul que necesita transformar sus buenas sensaciones en resultados.
Los hombres de Antonio Hidalgo llegan octavos, con diez puntos, pero acumulan cuatro partidos sin ganar. Su última victoria se produjo el 5 de septiembre ante el Villarreal (2-3), una racha que empieza a empañar su prometedor comienzo de temporada.
La derrota del pasado domingo ante la Real Sociedad (3-2) volvió a mostrar las dos caras del Deportivo. El equipo fue capaz de reaccionar a un 3-0 adverso, pero sus errores iniciales acabaron condenándolo.
Riazor debe volver a ser un factor diferencial. El Dépor únicamente ha conseguido una victoria en cuatro partidos como local, frente al Valencia, y necesita mejorar esos registros para construir una permanencia sin sobresaltos.
Antonio Hidalgo tampoco tendrá a toda su plantilla disponible. Aubameyang, Zakaria Eddahchouri y Marc Casadó continúan lesionados, mientras que Lorenzo Amatucci cumplirá sanción tras su expulsión en Anoeta.
La ausencia del italiano obliga al técnico a modificar su centro del campo. Además, el Deportivo necesitará aprovechar mejor sus oportunidades, especialmente con Yeremay y Mario Soriano como principales referencias creativas.
Enfrente estará un Levante que suma seis puntos y mantiene un partido pendiente frente al Athletic Club. El conjunto dirigido por Luís Castro llega después de rescatar un espectacular empate ante el Sevilla (3-3), con dos goles en el tiempo añadido.
Sin embargo, los números del Levante lejos de Valencia son preocupantes. Los granotas todavía no han ganado como visitantes y apenas han marcado un gol en cuatro desplazamientos. Además, afrontan el encuentro con tres días de descanso entre partidos.
El cuadro valenciano tampoco podrá contar con Etta Eyong, Hugo Sotelo y Alejandro Primo. Pese a estas ausencias, el Dépor deberá vigilar la capacidad de reacción de un adversario que ya demostró frente al Sevilla que no baja los brazos.
Para el Deportivo, el encuentro representa una oportunidad de recuperar terreno y confianza. Ante un rival llamado a competir por la permanencia, ganar en Riazor debe ser una prioridad. Los blanquiazules necesitan demostrar que su buen arranque no fue una excepción y que pueden competir con regularidad en Primera División. @mundiario
