Sainz ilusiona en Bahréin y Piastri vuela mientras Aston se hunde con dos golpes

Carlos Sainz dejó en Bahréin una de esas señales que no llenan titulares por el puesto, pero sí por lo que sugieren. Octavo a 1,6 del mejor tiempo, fue el primer coche de la zona media, por delante de Alpine, RB, Haas o Audi, en una jornada donde Williams decidió quitarse la máscara del combustible y mirar al espejo de la realidad.

El FW48 sigue siendo un coche de transición, un proyecto de urgencia, pero el español logró exprimirlo con una vuelta seria y un trabajo que se nota en los detalles: alerón delantero nuevo, programa más agresivo y sensaciones más limpias que las de la semana anterior. No es para soñar con podios, pero sí para creer en puntos desde el inicio si el Mercedes “truco” confirma su fiabilidad.

En el otro lado del box, Aston Martin vivió un día para olvidar. Alonso perdió dos horas por la mañana por una avería de motor y Stroll, por la tarde, se salió y provocó otra parada larga. El dato que duele no es solo el incidente: es la sensación de que el AMR26 sigue sufriendo cuando sube la temperatura, como si el coche se encogiera justo cuando el test exige apretar.

Mientras unos buscaban soluciones, McLaren soltó el mazazo. Oscar Piastri firmó un 1:33.459, el mejor tiempo de los test, en tandas relativamente cortas pero con un impacto brutal en la lectura del paddock. El campeón de 2025, que parecía escondido, apareció de golpe y recordó que también sabe golpear cuando nadie lo espera.

Aun así, la sombra más inquietante sigue siendo Mercedes. El W17 no solo va rápido: en tanda larga parece un metrónomo, con una regularidad que no se ve en Ferrari, Red Bull ni McLaren. La pretemporada cambia cada día, pero si alguien sale de Bahréin con aura de favorito real para Australia, ahora mismo es la estrella. @mundiario