Estados Unidos es el único país occidental que se cree la existencia de una patriótica correlación entre seguridad y el acceso sin restricciones a las armas por parte de sus ciudadanos. Esta falacia identitaria se basa en la peor combinación posible: la guerra cultural que considera liberticida recortar lo que el Tribunal Supremo considera una y otra vez como un derecho fundamental (en contraste con el derecho al aborto a punto de ser derogado) y una industria multimillonaria empeñada en preservar su letal negocio.
Con 400 millones de armas de fuego al alcance de una población de 330 millones, EE.UU. debería ser el país más seguro del mundo. Al fin y al cabo, con un censo que representa un 5% de… Ver Más

