Trump ofrece a Putin una salida económica para acabar con la guerra de Ucrania

Donald Trump ha vuelto a poner sobre la mesa su objetivo de terminar con la guerra de Ucrania antes de que finalice su mandato. El presidente estadounidense trasladó este martes a Vladímir Putin, durante una conversación telefónica de aproximadamente una hora, que quiere un final rápido del conflicto y un acuerdo definitivo que permita recuperar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

La llamada se produjo después de una nueva ronda de contactos diplomáticos protagonizada por los enviados de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner, que durante el fin de semana viajaron a Moscú y Kiev para intentar desbloquear las negociaciones. Trump y Putin consideraron positivos esos contactos y acordaron mantener abierto el canal diplomático.

Pero detrás de la presión de Washington hay también un incentivo económico. Trump considera que poner fin a la guerra permitiría reconstruir las relaciones entre ambos países y abrir importantes oportunidades comerciales y económicas.

Trump quiere terminar la guerra antes de 2029

El mensaje de Trump a Putin fue directo: Estados Unidos quiere que las hostilidades terminen cuanto antes y que el conflicto desemboque en un acuerdo estable.

Según el Kremlin, el presidente estadounidense expresó su deseo de que ese avance se produzca durante su actual mandato, que termina en enero de 2029. Para Trump, la resolución de la guerra no solo supondría un éxito diplomático, sino que podría convertirse en el punto de partida para una nueva etapa en las relaciones entre Washington y Moscú.

La apuesta estadounidense incluye además una dimensión económica. Trump habría trasladado a Putin que el final del conflicto permitiría avanzar hacia una mejora sustancial de los vínculos comerciales entre las dos potencias, una perspectiva que el mandatario estadounidense considera beneficiosa para ambas partes.

Putin escucha a Trump, pero no renuncia a sus objetivos

La respuesta del Kremlin muestra que Moscú está dispuesto a mantener la conversación con Washington, aunque no parece haber modificado sus posiciones fundamentales.

Durante la llamada, Putin explicó a Trump su visión de la evolución de la guerra y las perspectivas de las fuerzas rusas sobre el terreno. También planteó los pasos que, según Moscú, Washington debería adoptar para facilitar un eventual cese de las hostilidades.

El resultado es una paradoja: mientras Trump intenta acelerar una salida negociada, Rusia continúa defendiendo sus objetivos militares en Ucrania. Por ahora, el diálogo ha servido para mantener abiertas las vías diplomáticas, pero no para cerrar las principales diferencias entre Moscú y Kiev.

Putin lanza un mensaje a Europa

Uno de los aspectos más llamativos de la conversación fue el mensaje de Putin sobre Europa. El presidente ruso aseguró a Trump que Moscú no tiene “planes hostiles” contra los países europeos. La declaración llega en un momento especialmente delicado, después de que distintos Gobiernos europeos hayan acusado a Rusia de actividades de sabotaje, operaciones encubiertas y otras acciones destinadas a desestabilizar a países occidentales.

El Kremlin intenta así transmitir a Washington que Rusia no busca ampliar el conflicto más allá de Ucrania. Sin embargo, la declaración convive con la continuidad de la guerra y con la insistencia rusa en alcanzar sus objetivos militares.

Washington intenta volver a poner en marcha la negociación

Los contactos de Witkoff y Kushner con Putin y con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, representan uno de los movimientos diplomáticos más importantes de las últimas semanas.

Zelenski ha señalado que los enviados estadounidenses llevaron a Kiev algunas propuestas que considera prometedoras. Entre los posibles asuntos de negociación aparecen una eventual reducción de los ataques aéreos, la protección de infraestructuras energéticas, el transporte de grano y nuevos intercambios de prisioneros.

También vuelve a aparecer sobre la mesa la posibilidad de una futura reunión a tres bandas entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania. Sin embargo, todavía no existe un acuerdo sobre las condiciones de esa eventual cumbre ni sobre los asuntos fundamentales del conflicto.

Un nuevo canal entre Trump y Putin

La conversación telefónica no terminó con un alto el fuego ni con un pacto de paz. Su principal resultado fue político: Trump y Putin han decidido mantener abierto el diálogo y continuar los contactos cuando sea necesario. También abordaron la continuidad de los intercambios de prisioneros.

El movimiento confirma que Trump pretende recuperar el protagonismo estadounidense en las negociaciones y utilizar tanto la presión política como los incentivos económicos para convencer a Moscú de avanzar hacia un acuerdo.

Pero la distancia entre las partes continúa siendo considerable. Ucrania reclama garantías y resultados concretos, mientras Rusia mantiene sus objetivos militares y sus propias condiciones para aceptar un alto el fuego.

Por eso, aunque Trump vuelve a presionar a Putin para acabar con la guerra, la llamada no significa que la paz esté cerca. El verdadero desafío será conseguir que las conversaciones diplomáticas se traduzcan en compromisos capaces de detener los combates y resolver las cuestiones territoriales y de seguridad que mantienen bloqueado el conflicto. @mundiario