Trump se entrega a la justicia en Nueva York

Donald Trump ha acudido esta tarde a los juzgados de lo penal de Manhattan para entregarse y ser imputado por delitos relacionados con los pagos para silenciar una relación extramatrimonial poco antes de las elecciones de 2016, las que le llevaron a la Casa Blanca. Es la primera vez en la historia de EE.UU. que un expresidente es acusado de manera formal de la comisión de delitos , en un caso que abre un melón judicial y político que la primera potencia mundial tendrá que dirigir durante meses y que encharcará las presidenciales del año que viene. Trump, que es favorito para conseguir la nominación del partido republicano para esas elecciones, ha amanecido en su residencia de la Torre Trump , sobre la Quinta Avenida, a un paso de Central Park. Desde allí, con la escolta del Servicio Secreto -el cuerpo de seguridad que protege a los presidentes y expresidentes- ha tomado rumbo sur hacia la punta de Manhattan, donde se concentran los edificios del poder judicial. Noticia Relacionada estandar Si La primera, no la última, embestida judicial contra el expresidente Trump Javier Ansorena La investigación que le lleva el martes a los juzgados de lo penal de Manhattan es por un asunto turbio, aunque no el más grave de sus supuestos delitos Trump ha llegado al edificio, en el número 100 de la calle Centre, muy cerca del célebre puente de Brooklyn, a primera hora de la tarde, entre fuertes medidas de seguridad. Los juzgados, una mole ‘art-deco’ que ocupa toda una manzana, está protegido por la policía de Nueva York y la Policía judicial estatal, y asediado por cientos de periodistas. La entrega e imputación de Trump fue calentada delante de los juzgados, en la plaza Collect Pond Park, donde se celebró una manifestación en apoyo al expresidente. La organizó y lideró Marjorie Taylor Greene , una diputada del ala radical republicana y aliada acérrima de Trump. A favor y en contra Greene llegó a la plaza entre empujones y rodeada de policía, rodeada de seguidores, en una plaza tomada por manifestantes a favor y en contra de Trump y, sobre todo, reporteros. «Esto es una amenaza para la democracia», gritó a un megáfono, entre abucheos de manifestantes contrarios y gritos de «el 6 de enero fue un a insurrección», en referencia al asalto al Capitolio que ella mantiene que fue un montaje de la izquierda. Pese a que no se habían producido incidentes serios, al menos hasta la llegada de Trump a los juzgados, la diputada llamó a los ‘trumpistas’ a «evitar la violencia» . «Los republicanos somos el partido de la paz», dijo A Trump se le tomaron las huellas dactilares tras ingresar en los juzgados y estaba por ver si también se le inmortalizaría en una fotografía de registro policial. Proceso de largo recorrido La imputación del expresidente abre un largo recorrido judicial, en el que sus abogados buscarán obstaculizar el proceso con recursos y mociones. Pero también inaugura una nueva fase de la campaña electoral para 2024 . Trump lidera con suficiencia las encuestas para ganar la nominación republicana y, hasta ahora, la atención obtenida por la imputación le ha impulsado en las encuestas: ha abierto brecha con el otro favorito -Rob DeSantis, gobernador de Florida, que todavía no ha anunciado su candidatura-, mientras que el resto de candidatos o posibles candidatos -Nikki Haley, Mike Pence, Tim Scott- apenas tiene presencia en los sondeos. «Después de todos los crímenes que ha cometido, le está imputando una actriz porno», ha asegurado a este periódico Robert Hudson, un vecino de Nueva York armado con una pancarta en cada mano. Una reza ‘Encerradle’ y la otra ‘Tirad la llave’. Aseguraba que Trump ha sido «nada más que un dictador mentiroso , arrogante y narcisista» y habla de su procesamiento como de ‘justicia divina’. Justicia divina Cerca de él, esa ‘justicia divina’ era muy diferente para Edward Young, tocado con una chaqueta vaquera llena de chapitas de Trump y de su familia y con una gorra verde con el lema ‘trumpista’ MAGA ( ‘Make America Great Again’ , ‘Volver a hacer grande a América’), que le firmó el hijo mayor del expresidente, Donald Trump Jr.. «Yo no venero a Donald Trump. Pero creo que es un enviado de Dios», aseguraba. Young, como Trump y todos sus aliados, considera que la investigación es «política» y «repulsiva». Si hay violencia tras la imputación, asegura, «vendrá por la izquierda», pese al antecedente del asalto trágico y bochornoso al Capitolio por parte de una turba ‘trumpista’.