Un jubilado de 79 años gana la guerra judicial por Pánico antes del amanecer

Un jurado de seis personas en West Palm Beach, Florida, ha puesto fin a una de las disputas legales más insólitas del cine de terror. El pasado 20 de octubre, el tribunal dictaminó que el distribuidor de DVD David DeFalco infringió los derechos de autor de Vlado Hreljanovic, contable jubilado y productor de Pánico antes del amanecer, el slasher de 1981 protagonizado por George Kennedy.

Para Hreljanovic, de 79 años, el caso tenía un valor personal: recuperar la titularidad de una película que realizó junto a su padre, un productor yugoslavo que ayudó a llevar a Milos Forman a Estados Unidos. La cinta, de bajo presupuesto y ambientada en los bosques de Oregón, se ha convertido en una joya de culto e incluso figuró en una lista de Variety sobre las películas más aterradoras que casi nadie ha visto.

Los derechos siempre permanecieron en la familia. Por eso, Hreljanovic se sorprendió al descubrir hace unos años que la película se emitía en Shudder, la plataforma especializada en terror, y que sus DVD se vendían en Amazon. Según asegura, nunca había vendido nada a ninguno de ellos.

Una licencia vencida y un distribuidor apodado el Demonio

El origen del conflicto se remonta a 2012, cuando Bill Olsen, propietario de Code Red DVD, obtuvo una licencia de seis años para distribuir la película. Hreljanovic dejó que el acuerdo expirara en 2018. Cuatro años después, DeFalco, socio de Olsen y fundador de Dark Force Entertainment, asegura que recibió el título con la indicación de licenciarlo a Shudder por dos años, un trato que, según él, recaudó apenas 10.000 dólares.

Tras la muerte de Olsen, Hreljanovic demandó a su patrimonio, a su hermano Walt, responsable de Scorpion Releasing, y a compañías como AMC Networks, Kino Lorber, Amazon, Target, Best Buy y Walmart. Todos llegaron a acuerdos extrajudiciales salvo DeFalco, exluchador y director de Chaos, una película de 2005 que él mismo define como la más violenta jamás realizada.

El distribuidor, conocido como el Demonio, convirtió el litigio en un espectáculo. En vídeos en directo llamó a Hreljanovic y a sus abogados “malditos gusanos” y llegó a aparecer blandiendo una espada junto a un hombre con máscara de calavera. Hreljanovic, que nunca lo había conocido, asegura que lo amenazó con arruinarlo y que calumnió a su hermana.

Un juicio con inteligencia artificial y un veredicto de 46.000 dólares

Tras gastar unos 200.000 dólares en su defensa, DeFalco acabó representándose a sí mismo y recurrió a la inteligencia artificial para redactar sus alegatos. El juez no permitió mostrar los vídeos, mientras que los abogados de Hreljanovic sostuvieron que un documento clave, que supuestamente cedía los derechos a DeFalco, era falso, y demostraron una cadena de titularidad de 45 años.

Tras dos días de testimonios y uno de deliberaciones, el jurado otorgó a Hreljanovic 46.000 dólares por daños y perjuicios, por debajo del máximo de 150.000. DeFalco no piensa pagar y prepara la petición de un nuevo juicio, aunque ya anunció que se deshará de Dark Force para centrarse en un proyecto de streaming.

Hreljanovic, por su parte, celebra que la película conserve seguidores fieles y planea lanzar una restauración en 4K el próximo año. Tras lo que calificó como un ejercicio costoso, ahora solo espera tener más tiempo para jugar al golf.