Valentina y Tamara están de celebración. Cumplen trece años y este es su segundo cumpleaños en la línea del frente. «Lo vamos a celebrar con una tarta y tomando té con los amigos, vamos a intentar que todo sea como era antes», explica Tatiana Ponomarenko, madre de las niñas, a las puertas de la casa a la que acaba de llegar una camioneta con ayuda humanitaria desde Zaporiyia. Estas hermanas gemelas son dos de los más cien niños que quedan en Prymorske , localidad situada a apenas nueve kilómetros de las líneas rusas y que es todo un oasis de vida en mitad de un frente atravesado por trincheras y sometido a los ataques diarios de drones y misiles…. Ver Más
