Por ahora su intención es llegar a la parada más cercana en Tuxtla Gutiérrez, a unos 371 kilómetros de Tapachula, también en Chiapas. La considerada como octava caravana de este 2022 ha conseguido reunir a venezolanos, cubanos, haitianos y colombianos. A estos se unen los habituales centroamericanos que avanzaroon el lunes en medio de una fuerte lluvia protegidos por cartones, bolsas e impermeables a una media de ocho-once kilómetros hartos de la espera en Tapachula que se suele demorar meses e incluso años lo que lleva a retrasar su ansiada marcha hasta Estados Unidos. Una dilación y extenuante expectativa en la búsqueda de papeles que les permitan regularizar su compleja situación para atravesar su huida de la pobreza y la violencia por todo México. Durante la marcha, los migrantes entonaron consignas y portaron carteles en los que se podía leer: «No somos criminales, somo trabajadores», acompañados de gritos que pedían «libertad, libertad»…
EFE
Hasta el primer puesto de control, que salvaron con éxito, fueron acompañados por Luis García Villagrán que dio el pistoletazo de salida a esta caravana. Este activista pertenece a el Centro de Dignificación Humana y es quien lidera la marcha que promete poner el foco a los mandatarios americanos para que atiendan sus súplicas: «Las mujeres y los niños migrantes, las familias migrantes, no somos moneda de cambio de intereses ideológicos y políticos ya que la frontera sur no es patio trasero de nadie», declaró García Villagrán. Este integrante de la ONG ya aseguró hace un mes que el movimiento de migrantes desde el sur del país podría aumentar por la crisis económica pospandemia y tras el anuncio de Estados Unidos de eliminar en mayo el Título 42, una medida de expulsiones expeditas que puso en marcha Trump, en teoría, para evitar la propagación del Covid-19.
Este grupo heterodoxo y unido conforma la mayor cantidad de personas migrantes registrada este año. Y es que la comitiva comenzó su andadura en Honduras, pero muchos fueron interceptados en Guatemala por cuerpos de seguridad del Estado. De hecho, ya en suelo mexicano, fueron escoltados por hasta cien miembros de la Guardia Nacional y doce agentes del Instituto Nacional de Migración que, por ahora, sólo observaron como comenzó la reivindicativa caminata.
Pretenden preservar los derechos de los migrantes y los desaparecidos por los numerosos peligros a los que se enfrentan. El pasado abril, las autoridades desactivaron un grupo de 800 migrantes, en su mayoría cubanos y venezolanos, que se introdujo en autobuses a 40 kilómetros de Tapachula y a los que según el representante del Instituto Nacional de Migración (INM) se les tramitaron sus permisos migratorios para regularizarlos. Muchos se sienten presos ante la lentitud en la resolución de sus casos y la falta de trabajo en Chiapas para mantener a sus familias. «Lo que queremos es seguir caminando, seguir avanzando. Lo que pedimos es que Migración nos apoye, que no nos retenga tanto tiempo», declaraba la venezolana Desire Báez en un viaje con sus hijos, padres, hermanos y sobrinos.
El líder de la manifestación, Luis García Villagrán, aseguró hace dos meses que los movimientos desde el sur podrían incrementarse por la crisis económica tras la pandemia y por el anuncio de Estados Unidos de eliminar el 23 de mayo el Título 42, una medida amparada en la propagación del Covid-19 que autorizaba a la expulsión inmediata de los extranjeros que llegaran a la frontera y que sigue vigente por decreto del juez de Luisiana Robert Summerhays. Una ley que promulgó Trump y que ya ha retenido a dos millones de personas desde 2020 para evitar su entrada en Estados Unidos.
La migración, problema para Biden y AMLO
La mayor marcha de migrantes pretende llamar la atención de la Cumbre de las Américas que reunirá a 23 jefes de Estado sin AMLO, con ayuda de 300 millones para la seguridad alimentaria y El Salvador, Guatemala y Honduras a tratar como el foco migratorio. El presidente de México que ha rechazado la insistente invitación de su homólogo estadounidense en esta novena cumbre que se celebra en Los Ángeles hasta el día 10 de junio y con la migración en récord.
Un tema principal que se tratará en esta cita internacional de los países americanos sin la presencia de AMLO que prefiere otorgar prioridad a la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que abarca las naciones de izquierdas que integran el continente. Y es que AMLO trasladó este lunes desde su discurso diario su ausencia de esta novena cumbre debido a que Venezuela, Nicaragua y Cuba no recibieron invitación al considerarlas dictaduras. Tres naciones a las que López Obrador considera amigas y aliados. <blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>La Cumbre de las Américas es una oportunidad para que los líderes de la región se comprometan a implementar un acuerdo regional migratorio que ponga fin a medidas de mano dura y priorice los DDHH. <br><br>Nuevo informe de <a href=»https://twitter.com/hrw_espanol?ref_src=twsrc%5Etfw»>@hrw_espanol</a>: <a href=»https://t.co/qD5FWw8KqT»>https://t.co/qD5FWw8KqT</a></p>— Juan Pappier (@JuanPappierHRW) <a href=»https://twitter.com/JuanPappierHRW/status/1533843560868503556?ref_src=twsrc%5Etfw»>June 6, 2022</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
AMLO ha derivado la reunión con Biden para dentro de unas semanas, sin fecha concreta, en donde ambas naciones, esta vez sí, trataran la migración como asunto prioritario. Antes, los dos mandatarios deberán resolver los abusos contra personas migrantes en la frontera de México con Estados Unidos, según el último informe de Human Rights Watch (HRW) que acaba de sacar a la luz con ocasión de la cumbre. «Las solicitudes de condición de refugiado y las aprehensiones de migrantes en México han aumentado de manera dramática» dejando la intención de una frontera más laxa por parte de Biden en una quimera peligrosa con abusos y dificultades para obtener la protección por las políticas de ambos lados para impedir que lleguen. En Los Ángeles se firmará un tratado sobre la protección a los flujos de migrantes que deberán poner fin a las políticas de control migratoria que han dado lugar a abusos, según HRW. Sólo hace conocer los datos para mostrar la dimensión de la migración en 2021 debido a que se detuvieron a 307.569 migrantes y 130.863 personas solicitaron refugio.

