El destino ha sido verdaderamente cruel con uno de los futbolistas más desequilibrantes del continente africano en las horas previas al arranque del torneo. El atacante Ez Abde se ha quedado oficialmente a las puertas de disputar la Copa del Mundo con la selección nacional de Marruecos. El extremo perteneciente a la disciplina del Real Betis Balompié ha tenido que abandonar la concentración de su país tras confirmarse el alcance de la dolencia física sufrida en el reciente compromiso amistoso de preparación frente a Noruega.
Junto al futbolista bético, la delegación magrebí también ha tenido que lamentar la baja obligada de Nayef Aguerd, el actual defensor central del Olympique de Marsella. Ante este complejo contratiempo de última hora, el seleccionador Mohamed Ouahbi se ha visto obligado a reestructurar su convocatoria de urgencia. Los elegidos para incorporarse inmediatamente a la disciplina mundialista han sido Amine Sbai, atacante del Angers, y Marwane Saadane, zaguero de Al Fateh.
Según informa el diario Marca, en los primeros compases posteriores al partido ante los europeos, el cuerpo técnico marroquí optó por mantener una postura de prudencia institucional. Los dirigentes anunciaron su intención de esperar a un diagnóstico médico definitivo por parte de los especialistas antes de tomar una decisión drástica. La intención inicial de la federación era comprobar si la evolución del esguince permitía al jugador participar, al menos, en los duelos de la fase de grupos.
Finalmente, las exploraciones complementarias y el veredicto final de los doctores han resultado del todo negativos para las aspiraciones del extremo bético. Los plazos de recuperación estimados impiden cualquier milagro deportivo, desmoronando por completo la inmensa ilusión de Abde por formar parte del campeonato. El futbolista se marcha de la concentración con el dolor de perderse la cita más importante del año debido a una jugada desgraciada.
La acción que desencadenó este amargo desenlace se produjo de la manera más accidentada y fortuita imaginable sobre el terreno de juego. El extremo se encontraba en labores defensivas tratando de repeler un lanzamiento de esquina botado por el conjunto noruego dentro de su propia área grande. En el fragor de los marcajes, su compañero de selección Chadi Riad sufrió una caída inoportuna y terminó impactando con todo su peso directamente sobre la posición del atacante.
La sustitución en el descanso del amistoso confirma los peores presagios
Dicho choque desató una torsión antinatural en la articulación de la rodilla del futbolista del Betis. A pesar del intenso dolor originado en la zona afectada, el extremo dio muestras de su tremendo pundonor e intentó permanecer sobre el césped para ayudar a sus compañeros. Sin embargo, el jugador no tardó en percatarse de que la gravedad del problema superaba las sensaciones de una simple contusión, obligándole a solicitar el cambio en el intermedio.
La confirmación de su ausencia definitiva representa un impacto anímico y deportivo sumamente doloroso para el esquema estratégico de Mohamed Ouahbi. El preparador marroquí había edificado gran parte de su libreto de ataque confiando en las condiciones de desborde del futbolista verdiblanco. Abde estaba llamado a ser uno de los grandes referentes ofensivos de los Leones del Atlas gracias a su verticalidad en los metros finales.
Las virtudes del extremo bético como un auténtico cuchillo por la banda se habían escenificado con total nitidez en el propio partido frente a Noruega. Antes de retirarse lesionado a los vestuarios, el atacante firmó una jugada sensacional por el costado para brindar una asistencia precisa en el gol convertido por Brahim Díaz. Aquella acción ratificaba el excelente estado de forma con el que el canterano afrontaba el torneo mundialista.
Ahora, los encargados de la parcela ofensiva de Marruecos deberán buscar alternativas tácticas dentro del plantel para mitigar la pérdida de su principal baluarte en el uno contra uno. El vestuario ha quedado conmocionado tras perder a dos piezas importantes de la columna vertebral a escasos días del debut oficial. Los recién llegados asumen la responsabilidad con la difícil tarea de hacer olvidar la velocidad de Abde en los flancos de ataque.
El extremo del Betis emprenderá el viaje de regreso a Sevilla durante las próximas horas para ponerse bajo la supervisión de los servicios médicos de su club. Abde iniciará de inmediato un estricto proceso de rehabilitación con el objetivo de recuperarse al cien por cien de cara al inicio de la pretemporada liguera. Marruecos afrontará la Copa del Mundo con el recuerdo de su atacante lesionado y la firme promesa de dedicarle cada victoria en el torneo. @mundiario
