Una leyenda pone fecha de caducidad a Novak Djokovic tras caer en el US Open

Novak Djokovic se encuentra atravesando una de las fases más complejas y delicadas de su brillante trayectoria profesional. A pesar de haber comenzado la temporada 2026 alcanzando la final del Abierto de Australia y meterse en las semifinales de Wimbledon, el astro de Belgrado ha encajado un duro golpe durante la gira norteamericana sobre pista dura, acusando un evidente desgaste que reabre el debate sobre su continuidad en el circuito ATP.

El tropiezo sufrido en la primera ronda del US Open frente al argentino Mariano Navone desató todas las alarmas en el entorno del tenis mundial. El serbio, mermado por las exigentes condiciones de calor y humedad en Nueva York, exhibió una inusual falta de energía e incluso momentos de malestar físico sobre la pista, proyectando una imagen de vulnerabilidad impropia de su estatus histórico.

Sobre este bajón de rendimiento se ha pronunciado de forma categórica la leyenda estadounidense John McEnroe. En declaraciones recogidas durante un evento de Eurosport y HBO, el ex número uno del mundo analizó la situación del tenista serbio, señalando que la barrera biológica de los 39 años suele marcar el declive definitivo de cualquier deportista de élite en una disciplina tan exigente.

«Novak Djokovic tiene 39 años, cuando para la mayoría de la gente, incluida yo, ya ha pasado la fecha de caducidad del tenis», afirmó McEnroe con contundencia. No obstante, el norteamericano puntualizó que el gen competitivo del balcánico dificulta prever una retirada inmediata, especialmente tras haber vencido a figuras como Jannik Sinner o Felix Auger-Aliassime en los primeros meses del curso.

La incapacidad para sostener el ritmo físico en batallas a cinco sets parece ser el principal obstáculo al que se enfrenta el ganador de 24 grandes. A diferencia de campañas anteriores, el organismo del serbio acusa en mayor medida las inclemencias meteorológicas y la acumulación de minutos en pista, reduciendo su margen de error frente a las jóvenes promesas.

La encrucijada del calendario y la hipótesis de un último baile en 2027

El plan trazado por Novak Djokovic en las últimas temporadas ha pasado de manera prioritaria por seleccionar minuciosamente sus apariciones. Al reducir su calendario al mínimo indispensable para concentrar sus fuerzas en los ‘majors’, el serbio ha buscado preservar su físico, aunque esa falta de rodaje continuo le ha terminado pasando factura en forma de ritmo competitivo cuando los partidos se endurecen.

Ante esta tesitura, la teoría de que la temporada 2027 suponga el epílogo definitivo a su legendaria carrera cobra una fuerza cada vez mayor entre los analistas. El propio McEnroe comprende la lucha interna del tenista por estirar su rendimiento mientras mantenga intacta la convicción de poder añadir un gran trofeo más a sus vitrinas antes del adiós definitivo.

El exjugador estadounidense remarcó que un deportista de su dimensión no desea marcharse con el sabor de boca de una derrota amarga como la sufrida en la central neoyorquina. Aceptar que el cuerpo ya no responde del mismo modo resulta el paso más complejo para quien ha dominado el deporte con puño de hierro durante casi dos décadas.

A pesar de las crecientes dudas que rodean su figura, Djokovic ha ganado el derecho absoluto a dictar los tiempos y la forma de su despedida. Sus actuaciones previas en Australia y Londres demostraron que, en condiciones óptimas, conserva argumentos tácticos suficientes para competir contra cualquiera.

El tramo final del año determinará la hoja de ruta del balcánico para los meses venideros. Mientras la sombra del retiro sobrevuela el circuito, el mundo del tenis aguarda la decisión del campeón serbio ante el desafío más difícil de su carrera: vencer la batalla contra el paso del tiempo. @mundiario