El Deportivo rescató un punto ante el Betis en Riazor (1-1) después de un partido en el que volvió a mostrar dos caras muy diferentes. El conjunto de Antonio Hidalgo sufrió durante buena parte del primer tiempo, reaccionó tras el descanso y encontró en Diego Villares el premio a su insistencia con un cabezazo en el 87’. Los blanquiazules cerraron así con un empate una semana de tres partidos en la que habían igualado ante el Getafe y perdido frente al Sevilla.
Hidalgo agitó el once desde el inicio. Aubameyang comenzó por primera vez un partido de Liga desde el banquillo y Nsongo Bil ocupó la punta, con David Mella y Asp-Jensen entre las principales novedades. El Betis, que llegaba después de sumar 15 de los primeros 18 puntos, salió con más control y manejó la posesión ante un Dépor que prefirió esperar y buscar espacios para correr.
Los de Pellegrini llevaron el peso desde los primeros minutos. Leo Román tuvo que intervenir muy pronto ante una chilena de Bartra y el Deportivo encontró dificultades para atravesar la presión visitante. Asp-Jensen probó desde lejos y Mella apareció en alguna transición, pero el dominio territorial perteneció al conjunto andaluz, que movió al Dépor de lado a lado sin encontrar demasiados espacios en los metros finales.
La primera parte dejó además un contratiempo importante para Hidalgo. Marc Casadó cayó lesionado del hombro y tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 34, sustituido por Villares. El alcance exacto de la lesión todavía no estaba confirmado al cierre del encuentro. Antes, Pellegrini también había perdido a Marc Bartra, sustituido por Valentín Gómez durante el primer cuarto de hora.
El Betis terminó encontrando premio a su superioridad al filo del descanso. Un error del Deportivo en la salida permitió a Cucho Hernández recoger el balón cerca de la frontal y superar a Leo Román con un disparo raso. El gol castigó a un conjunto coruñés que había resistido durante más de cuarenta minutos, pero que había concedido demasiado terreno y apenas había amenazado a Álvaro Valles.
La primera mitad todavía dejó una de las acciones más discutidas de la tarde. Cucho impactó con la planta de la bota en la cabeza de Ximo Navarro y el VAR llamó a César Soto Grado para revisar una posible expulsión. El colegiado acudió al monitor, pero mantuvo su decisión inicial y ni siquiera mostró amarilla al delantero bético. Riazor recibió la resolución con una sonora pitada antes del descanso.
El Deportivo regresó del vestuario con una actitud muy diferente. Adelantó metros, comenzó a ganar presencia alrededor del área y obligó a Valles a intervenir. Giménez avisó de cabeza y Mella tuvo la ocasión más clara hasta entonces después de recibir un pase de Mario Soriano, pero el guardameta del Betis ganó el mano a mano. El encuentro había cambiado y Riazor volvió a empujar a los suyos.
Hidalgo decidió entonces ir a por el partido. Aubameyang y Luismi Cruz entraron por Riki Rodríguez y Asp-Jensen en el 66’, mientras que Yeremay y Adama sustituyeron posteriormente a Mella y Nsongo Bil. El movimiento convirtió al Deportivo en un equipo mucho más agresivo, aunque el Betis también pudo sentenciar: Leo Román y Ede evitaron el segundo en una doble ocasión de Abde y Cucho y Natan mandó después un cabezazo al larguero.
El tramo final fue completamente blanquiazul. Valles sostuvo al Betis con una gran parada a Aubameyang y volvió a aparecer ante Yeremay, mientras el equipo de Pellegrini se hundía cada vez más cerca de su área. La insistencia terminó encontrando premio en el 87’: Mario Soriano puso un centro medido desde la izquierda y Villares apareció en el área para cabecear el balón a la red y levantar Riazor.
El Dépor incluso buscó la remontada hasta el último segundo y Villares estuvo cerca de conectar otro centro en el añadido. El empate terminó premiando una segunda mitad en la que los coruñeses produjeron mucho más peligro que en la primera: acabaron con siete remates a portería por cuatro del Betis, diez córners por cinco y 2,32 goles esperados frente a 1,05 de los visitantes, pese a tener únicamente el 41% de la posesión. Un punto trabajado ante uno de los equipos más en forma del campeonato y, sobre todo, una reacción necesaria después de una primera parte en la que el Betis había sido claramente superior.
