La NBA tiene nuevo protagonista absoluto: Victor Wembanyama. El pívot francés de 22 años ha llevado a los San Antonio Spurs a la final tras derrotar a los vigentes campeones, los Oklahoma City Thunder, por 103-111 en el séptimo partido de la final del Oeste.
El triunfo supone un hito histórico: los Spurs regresan a la serie definitiva por primera vez desde 2014 y buscarán su sexto anillo frente a los New York Knicks, en una reedición de la final de 1999.
Wembanyama fue elegido MVP de la serie gracias a sus 22 puntos y siete rebotes en el partido decisivo. Su impacto va más allá de las estadísticas: con su mezcla única de altura, movilidad y recursos técnicos, ha cambiado la narrativa de la competición.
El francés no estuvo solo. Julien Champagnie brilló con seis triples y 20 puntos, mientras que Stephon Castle aportó 16 puntos, seis rebotes y seis asistencias. La juventud de los Spurs se mostró madura y lista para el desafío.
Los Thunder, liderados por Shai Gilgeous-Alexander con 35 puntos, acusaron las bajas de Jalen Williams y Ajay Mitchell, además de la discreta actuación de Chet Holmgren, que apenas sumó cuatro puntos.
Una NBA sin dinastías
La final entre Spurs y Knicks confirma una tendencia inédita: será el octavo campeón distinto en ocho temporadas. Desde los Warriors en 2018, la liga ha visto triunfar a Raptors, Lakers, Bucks, Warriors, Nuggets, Celtics y Thunder.
La diversidad de campeones responde al nuevo convenio colectivo y al límite salarial, que han abierto la competición como nunca antes. La era de las dinastías parece haber quedado atrás.
Sin embargo, la irrupción de Wembanyama plantea un interrogante: ¿pueden los Spurs iniciar una nueva hegemonía? Con jóvenes talentos como Dylan Harper y Stephon Castle, el potencial está ahí, aunque la historia reciente demuestra lo difícil que es repetir títulos.
El propio Wembanyama lo expresó con ambición: “Tal vez estoy loco, pero quiero hacer esto 15-20 veces más. Ojalá no se convierta en una adicción… Tal vez ya lo es”.
La final contra los Knicks será la oportunidad de comprobar si la “Araña” del baloncesto puede cambiar el rumbo de la NBA y devolver a San Antonio al lugar que ocuparon leyendas como Tim Duncan, David Robinson, Manu Ginóbili y Kawhi Leonard. @mundiario
