La insoportable presión internacional, especialmente de EE. UU., junto con el agobiante apremio de los familiares para lograr la liberación de los secuestrados, torcieron el brazo al Gobierno de Israel . Éste se vio forzado a aceptar un alto el fuego, inicialmente de cuatro días, que se ha prorrogado dos más. Ese paréntesis engloba tres acciones principales: ausencia de bombardeos y combates entre Hamás y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI); canje de palestinos encarcelados en Israel, por secuestrados por Hamás en Gaza (en proporción de 3×1); y la entrada en la Franja de convoyes humanitarios. Un marco temporal que no resuelve el problema vital que supone, para la estabilidad de la zona, un Hamás herido pero vivo. Tampoco… Ver Más
