La diplomacia avanza a un ritmo mucho más lento que la guerra en Gaza, que ya se ha cobrado más de 31.000 vidas y está a las puertas de la operación de Israel contra Rafah. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares , viajó a Ankara para seguir recabando apoyos para la celebración de una conferencia de paz y alertó de que «debemos hacer todo lo que este en nuestra mano para que las operaciones militares no se extiendan a Rafah, eso sería una a uténtica catástrofe humanitaria». Estas fueron las palabras del ministro, que no especificó qué pasos se deben dar para detener una ofensiva que parece inevitable. La posición de España respecto a Gaza fue alabada por el responsable de Exteriores turco, Hakan Fidan, quien respaldó la conferencia de paz. Rafah es la ciudad al sur de Gaza, en plena frontera con Egipto, en la que se hacinan 1,5 millones de palestinos desplazados del norte y centro de la Franja. Benjamín Netanyahu ha dejado claro que deben lanzar la operación para completar su objetivo de acabar con Hamás, pero sus aliados, con Estados Unidos a la cabeza, le piden antes un plan para la evacuación de civiles. En las últimas horas los medios israelíes recogieron que Joe Biden mantuvo una conversación telefónica con Netanyahu y que habría logrado ganar algo más de tiempo antes del asalto del ejército. Noticia Relacionada estandar Si Israel recluta a expertos en derecho internacional para la futura defensa de sus acciones en la guerra Mikel Ayestaran Los militares temen que los combates en Gaza limiten la libertad operativa del Ejército El presidente Pedro Sánchez fue quien puso sobre la mesa en el mismo mes de octubre la necesidad de celebrar una conferencia internacional de paz y desde entonces el jefe de la diplomacia española ha ido recabando apoyos en toda la región. «Si algo debe salir de este horror es que todos nos pongamos manos a la obra para que no ocurra nunca más y eso pasa por la solución de los dos Estados, la creación de un Estado palestino realista, con Gaza y Cisjordania conectados con corredor, con un puerto marítimo y la capital en Jerusalén Este. Para eso queremos organizar la conferencia de paz». Alto el fuego A Albares le preocupa que «la extensión del conflicto a Cisjordania y a Líbano, que en este caso ya le daría otra dimensión» y por eso reiteró el llamamiento a un «alto el fuego inmediato y la apertura de todos los pasos terrestres para la entrada de ayuda (…) 31.000 muertos palestinos inocentes ya son suficientes». Las conversaciones indirectas entre Israel y Hamás para el alto el fuego se han retomado en Doha y el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se encuentra de nuevo en la región con el objetivo de intentar impulsar un nuevo acuerdo que permita la liberación de los rehenes y la entrada de ayuda.
