«Corriente y comida», reclamaban los residentes en Santiago de Cuba y Bayamo (Granma) el domingo, cuando estallaron las protestas. Los cubanos estaban hartos de los cortes de electricidad, algunos de más de veinte horas, y de la carencia de alimentos. A los gritos se sumaban los de «libertad» y «abajo la dictadura». «Son barrios que están hasta tres días sin corriente, cuatro días, la ponen un ratico, una hora, media hora. Y entonces la gente se queja porque a los niños se les corta la leche, no pueden cocinar, hay muchas personas que no tienen balón de gas […]. La situación es bastante caótica, no se puede dormir, la gente saca a los ancianos afuera en silla de ruedas para… Ver Más
