La pelea por la LaLiga entra en su fase definitiva con un escenario cada vez más favorable para el FC Barcelona. Tras el empate del Real Madrid ante el Girona, los azulgrana cuentan con seis puntos de ventaja y un partido menos, una combinación que deja el título prácticamente encarrilado.
El calendario refuerza esa sensación. El Barça afronta compromisos exigentes, como el derbi ante el Espanyol o las salidas a Getafe y Pamplona, pero mantiene el control de su destino. Incluso el Clásico aparece como una posible fecha simbólica para certificar el campeonato.
Para los de Hansi Flick, la clave será mantener la regularidad y evitar tropiezos inesperados. Con margen suficiente, cada victoria acerca más el título y reduce la presión en el tramo final.
En el lado opuesto, el Madrid vive una situación límite. El equipo dirigido por Álvaro Arbeloa está obligado a ganarlo todo si quiere mantener alguna opción. Partidos complicados como Betis o el propio Clásico condicionan un camino donde ya no hay margen de error.
El desenlace parece escrito, pero el fútbol siempre guarda giros inesperados. Aun así, la realidad es contundente: el Barça tiene la Liga en su mano y el Madrid necesita un milagro para cambiar el guion. @mundiario
