El Valencia volvió a tropezar en el momento más inoportuno y firmó una derrota que deja heridas profundas. En el Martínez Valero, el equipo de Corberán dominó durante largos tramos, pero su incapacidad para convertir ocasiones claras acabó condenándole ante un Elche más práctico.
Desde el inicio, los valencianistas evidenciaron un problema recurrente: generar mucho y concretar nada. Beltrán desperdició un gol a puerta vacía, Sadiq falló un remate franco y Comert rozó el tanto en una acción aislada. El Elche, pese a sus carencias defensivas, resistía.
El partido cayó en una dinámica espesa, donde el dominio visitante no se traducía en peligro real. Rafa Mir tuvo la mejor ocasión local antes del descanso, en un encuentro que caminaba hacia la mediocridad, reflejo de dos equipos atenazados por la presión.
Tras el paso por vestuarios, el Valencia insistió sin éxito. Sadiq volvió a fallar, Gayà no conectó un remate claro y Beltrán perdonó otra vez sin portero. La sensación era inequívoca: el gol no llegaría pese al evidente dominio visitante.
Y el fútbol, caprichoso, dictó sentencia. En el minuto 72, Cepeda aprovechó una acción polémica tras la lesión de Comert para marcar el único gol del partido. El Elche salió del descenso impulsado por su afición, mientras el Valencia regresa a la duda y a una crisis que amenaza con hacerse estructural. @mundiario
