El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no solo anunció elecciones anticipadas y confirmó su intención de seguir en el cargo, sino que convirtió su reciente comparecencia en una ofensiva frontal contra periodistas, medios de comunicación, adversarios internos y rivales deportivos. Florentino Pérez consolidó durante años una poderosa red de influencia en torno al palco del Bernabéu, donde convergieron figuras destacadas de las finanzas, la política y el mundo empresarial, al tiempo que cultivaba una relación estrecha con determinados medios de comunicación y periodistas próximos a su entorno. Curiosamente, medios que ahora demonizan a Florentino Pérez adularon durante años su papel en el Madrid y en ACS.
Antes de la rueda de prensa de ayer, que ha alterado notablemente la percepción pública de Florentino Pérez, gran parte de la prensa madrileña había mantenido durante años una valoración positiva de su figura tanto al frente del Real Madrid como de ACS. Esos elogios se centraban sobre todo en su capacidad de gestión, liderazgo empresarial, expansión internacional y éxito económico en ACS y deportivo en el Real Madrid. No son precisamente pocos los ejemplos relevantes de titulares y enfoques elogiosos con Florentino Pérez que se han publicado en los últimos años.
En la prensa deportiva y generalista se consolidó durante años la idea de Florentino Pérez como gran modernizador del Real Madrid. Aunque los artículos recientes tras la rueda de prensa son críticos, incluso esas piezas recuerdan que su mandato acumuló siete Champions y una enorme expansión global del club.
Un dirigente casi incontestable
Lo más llamativo de la situación actual es precisamente ese contraste. Durante años, buena parte de la prensa española –incluidos medios ahora atacados por Florentino Pérez– contribuyó a consolidar una imagen de dirigente casi incontestable: constructor de un Real Madrid económicamente hegemónico, impulsor de un gigante global como ACS y símbolo de una forma de liderazgo empresarial basada en el control, la expansión y la estabilidad. Por eso la dureza de la comparecencia de ayer ha sorprendido tanto dentro del propio ecosistema mediático. No se trataba de un dirigente históricamente enfrentado a toda la prensa, sino de alguien que había disfrutado durante décadas de una cobertura en muchos casos claramente admirativa o, al menos, muy respetuosa. La ruptura pública con Vocento y ABC refleja precisamente cómo la actual crisis deportiva e institucional del Madrid está empezando a alterar equilibrios mediáticos que parecían muy sólidos.
ABC, precisamente el medio señalado ayer por Florentino Pérez, fue durante años uno de los periódicos más cercanos institucionalmente al relato triunfal del Real Madrid florentinista. El diario publicó de forma recurrente enfoques elogiosos sobre el nuevo Bernabéu, la estabilidad económica del club, la acumulación de Champions y la imagen internacional del Madrid bajo su presidencia. Otro periódico conservador, La Razón también mantuvo durante años una línea muy favorable hacia Florentino Pérez, especialmente en lo relativo a su visión empresarial, el modelo económico del club y su capacidad para convertir al Madrid en una marca global. El Mundo, aunque más oscilante y crítico en determinados episodios, publicó numerosos perfiles durante la última década en los que presentaba a Florentino como uno de los grandes ejecutivos españoles, resaltando su influencia simultánea en el fútbol, la construcción y las élites económicas internacionales.
Pero no solo hubo elogios a Florentino en la prensa conservadora. El País destacó recientemente su hegemonía institucional en el club blanco con el titular “Florentino Pérez, reelegido presidente del Real Madrid hasta 2029”, subrayando que su liderazgo se había consolidado como “uno de los más exitosos en la historia del club”, tras acumular 65 títulos durante sus mandatos. El mismo diario había descrito a ACS como una multinacional capaz de “capear la geopolítica” gracias a la expansión internacional impulsada por Florentino Pérez, especialmente en Estados Unidos y en sectores estratégicos como los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Un artículo de Cinco Días, también de Prisa, resaltaba que bancos como UBS o BNP Paribas elogiaban su modelo de negocio y calificaban a ACS como uno de los valores más prometedores de Europa. Cinco Días publicó hace años otro amplio perfil bajo el título “ACS, el tesón y el oportunismo del líder”, donde describía cómo la “impronta de liderazgo” de Florentino Pérez había convertido a ACS en uno de los gigantes mundiales de las infraestructuras. El texto destacaba su capacidad para competir “por las posiciones más altas del universo de las infraestructuras” y su éxito en mercados como Norteamérica y Asia-Pacífico. En la información económica sobre ACS, tanto Cinco Días como El País han insistido repetidamente en la fortaleza financiera del grupo, la expansión internacional y la capacidad de Florentino Pérez para transformar una pequeña constructora en una multinacional global con decenas de miles de empleados y fuerte presencia bursátil.
Además, medios económicos como Expansión y El Economista han mantenido históricamente un tono muy favorable hacia ACS y Florentino Pérez, resaltando habitualmente la internacionalización del grupo, la reducción de deuda, la capacidad para cerrar grandes operaciones corporativas y el posicionamiento de ACS como referencia mundial en infraestructuras y concesiones.
Los audios por los que condenaron a El Confidencial
No es la primera vez que Florentino Pérez es protagonista de un gran revuelo en la prensa. En julio de 2021, El Confidencial publicó grabaciones clandestinas de 2006-2012 donde Florentino Pérez criticaba a figuras del Real Madrid como Raúl, Casillas, Cristiano Ronaldo, Mourinho y Figo, incluyendo calificaciones de «estafas», «enfermos» o «subnormales». En aquellos audios no solo hablaba de jugadores y entrenadores. También lo hacía de periodistas, medios de comunicación y estrategias de influencia mediática.
En agosto 2025, el Tribunal Supremo ratificó que estas publicaciones vulneraron el honor de Florentino Pérez. La sentencia obligaba a publicar el fallo y a cesar la difusión de los audios.
Ferreras, su gran amigo periodista
Las tensiones abiertas por la dura rueda de prensa de Florentino Pérez también vuelven a situar en el foco las históricas conexiones entre el dirigente madridista y destacados nombres del ecosistema mediático español, entre ellos el periodista Antonio García Ferreras, actual rostro destacado de La Sexta. Su relación está ampliamente documentada desde hace más de dos décadas. Ferreras fue director de Comunicación del Real Madrid durante la primera etapa presidencial de Florentino Pérez, entre 2004 y 2006, antes de incorporarse a La Sexta. El propio periodista ha reconocido públicamente su amistad con el presidente madridista, llegando a afirmar en una entrevista radiofónica que mantiene con él “una profunda amistad”.
Diversas publicaciones han señalado durante años la estrecha relación entre Ferreras y el entorno de Florentino Pérez incluso después de abandonar el club blanco. Algunas informaciones sostienen que el periodista continuó participando en gestiones vinculadas al Real Madrid mientras ya desarrollaba responsabilidades directivas en televisión. La cercanía entre ambos volvió a cobrar relevancia tras la difusión de los audios atribuidos al excomisario Villarejo, en los que se menciona reiteradamente la relación entre Ferreras y Florentino y se alude incluso a operaciones relacionadas con fichajes del club blanco, como el de Kaká.
Pese a esa proximidad personal y profesional, no existen pruebas públicas de vínculos accionariales entre ACS o Florentino Pérez y Atresmedia, matriz de La Sexta, controlada principalmente por el Grupo Planeta y el conglomerado alemán RTL/Bertelsmann. Más allá de las relaciones empresariales, numerosos analistas han interpretado históricamente la relación entre Florentino y Ferreras como parte de una compleja red de influencia donde confluyen fútbol, televisión, política y grandes grupos económicos. Esa percepción ha vuelto a ganar fuerza tras la comparecencia del presidente madridista, que cargó duramente contra diversos medios y periodistas, evidenciando un deterioro de las relaciones con parte del ecosistema mediático que durante años mantuvo una relación fluida con el universo del Real Madrid.
Javier Monzón, en la presidencia de Prisa
En el plano societario, el vínculo más claro del entorno de Florentino Pérez con los grupos de comunicación fue Javier Monzón. Este exconsejero de ACS fue después presidente de Prisa, si bien Economía Digital aclaró en 2019 que ya “no existía ningún vínculo” entre ACS y Monzón tras su salida del último consejo que ocupaba en la constructora. Monzón entró en el consejo de Prisa en 2017, fue vicepresidente en 2018 y presidente desde enero de 2019 hasta su destitución en diciembre de 2020. Si bien hubo rumores o hipótesis de mercado sobre posibles movimientos de Florentino Pérez en torno a Prisa, no consta ninguna participación directa y vigente de Florentino Pérez o ACS en Prisa.
Del mismo modo, no aparece una participación directa de ACS o Florentino en Planeta ni Atresmedia. Hay un antecedente antiguo: en 2002 se publicó que Florentino Pérez podría estar negociando la compra de Antena 3, algo que él desmintió tajantemente.
A otro nivel, Libertad Digital sería un vínculo mediático más explícito. Según El Confidencial, el presidente de ACS y del Real Madrid se hizo con el 5% de este periódico digital en 2005. La información fue también recogida por otros medios, aunque hubo versiones contradictorias sobre si la compra fue directa o redistribuida entre accionistas del propio medio.
La parte publicitaria que relaciona los intereses de Florentino Pérez con los medios es la más difícil de documentar con precisión. ACS publica informes anuales y estados financieros, pero no desglosa de forma pública, medio por medio, cuánto invierte en cada grupo de comunicación. Lo que sí puede afirmarse es que ACS es una de las grandes compañías del Ibex, con presencia recurrente en prensa económica, patrocinios, comunicación corporativa, juntas de accionistas y campañas institucionales. @mundiario
