La lesión de muñeca que apartó a Carlos Alcaraz del torneo ha dejado a España sin su gran referente en Roland Garros. El bicampeón no estará ni en París ni en Wimbledon, y su ausencia se ha notado en el balance global: solo seis de los catorce representantes españoles lograron superar la primera ronda.
La irrupción de Rafa Jódar ha suavizado el golpe. A sus 19 años, el de Leganés se ha convertido en la gran esperanza de la nueva generación. Junto a él debutaron Martín Landaluce y Dani Mérida, también madrileños del CT Chamartín, que empiezan a abrirse paso en el circuito.
Landaluce protagonizó una batalla épica en su estreno. Tras cuatro horas y media de juego, derrotó al boliviano Juan Carlos Prado Ángelo en cinco sets, logrando su primera victoria en un Grand Slam. El joven español necesitó cinco bolas de partido y terminó descargando su rabia estrellando la raqueta contra el suelo.
En el cuadro femenino, Kaitlin Quevedo y Marina Bassols fueron las únicas supervivientes. Ambas debutaron en París, aunque tendrán duelos complicados contra Elina Svitolina y Mirra Andreeva. El resto de representantes españolas —Bouzas, Sorribes, Bucsa y Selekhmeteva— cayeron en primera ronda.
El balance global es duro: seis clasificados de catorce, menos del 50%. En hombres, se despidieron Roberto Bautista, Jaume Munar, Pablo Llamas y Dani Mérida. La representación queda en manos de Jódar, Alejandro Davidovich y Pablo Carreño.
Los que siguen en París
Jódar afrontará su siguiente reto contra James Duckworth, mientras Davidovich se medirá al argentino Thiago Tirante. Carreño, que eliminó al número 12 Jiri Lehecka, jugará contra el veterano Thanasi Kokkinakis.
La sensación es que Jódar puede ser el que mejor papel realice, siguiendo su excelente primera temporada profesional. Su frescura y confianza lo convierten en la gran esperanza española en París.
Davidovich, castigado físicamente, buscará recuperar sensaciones en un cuadro exigente. Carreño, incombustible, sigue demostrando que su experiencia es un valor seguro en los grandes torneos.
La ausencia de Alcaraz deja un vacío enorme, pero también abre espacio para que la nueva generación se muestre. Landaluce y Mérida han debutado con valentía, aunque solo el primero logró avanzar.
Roland Garros 2026 se presenta como un torneo de transición para el tenis español. Sin su gran estrella, la responsabilidad recae en jóvenes promesas y veteranos resistentes que intentan mantener viva la bandera en París. @mundiario
