Por Guillermo Caram.
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Para Controlar Inflación:
• Disciplinar Finanzas Públicas y
• Reorientar los subsidios: Del actual sistema de subsidios a consumidores hasta subsidiar productores.
La reciente publicación auspiciada por el gobierno- Estudio revela más del 80% población adulta de RD tiene intenciones de iniciar un negocio en el país – N Digital –, hace propicia y esperanzadora la ocasión para destacar y reiterar la necesidad de consignar las responsabilidades del gobierno en el control de la inflación.
Hasta ahora, el control de la inflación esta siendo dejada en manos exclusivas del Banco Central que a través de su política monetaria, aumenta la tasa de interés para restringir la circulación de dinero expandida por el gasto gubernamental. Se trata de una política monetaria restrictiva adoptada por el Banco Central para neutralizar la política fiscal expansiva del gobierno. Este proceder es necesario coyunturalmente pero no estructuralmente. Ni resulta suficiente para controlar la inflación. Tiene sus limitaciones y hasta provoca reacciones contraproducentes en sectores claves como el agropecuario, aumentando costos financieros de préstamos que pudiera causar carestía y/o encarecimiento de productos.
De allí que en el aquí y ahora dominicano, resulta imperativo:
1. Que el gobierno reduzca sus gastos para contribuir en disminuir la expansión de circulante a fin de que el Banco Central no se vea compelido a proseguir su política restrictiva, aumentando la tasa de interés.
2. Que esta reducción tome como base de aplicación, al tenor del art. 44 de la ley 423-06 Orgánica de Presupuesto, supeditar los gastos “sujeto a la disponibilidad efectiva de los ingresos estimados”.
3. Que para complementar lo anterior, la DIGEPRES puede recurrir con lo dispuesto en el art. 43 de dicha ley, efectuando una “distribución administrativa de los gastos…/consistente en la desagregación de las apropiaciones”, teniendo como meta procurar excedentes en una fiscalidad que hoy es deficitaria al no permitir que las recaudaciones financien al menos la totalidad de los gastos corrientes- burocracia, subsidios e intereses de la deuda pública así como un porcentaje mínimo estratégico de inversiones en renglones básicos para contener la inflación.
4. Lo anterior implicará disminuir gastos burocráticos procurando evitar despidos que agraven el desempleo, lo que obligará recurrir a la inteligencia creativa para identificar y aplicar fórmulas como la reducción y alternancia de los días o de la semana laboral y horarios de trabajo -Ejs.: Teletrabajo, Trabajo presencial interdiario, semana laboral de 4 días – que pudiera implicar reducción del 20% de gastos en personal.
5. Reorientar los subsidios para implementar los resultados del estudio citado, para financiar el emprendimiento de negocios en lugar de financiar la inhibición del emprendimiento que conllevan los subsidios sociales. Se perseguiría sustituir los subsidios al consumo para reorientarlos hacia productores; pudiendo recurrirse a subsidiar la tasa de interés aumentada como consecuencia de la política monetaria.
6. Establecer a los fines de subsidiar tasas de interés y facilitar recursos a productores potenciales, un mecanismo de coordinación del Crédito Productivo para convertir beneficiarios actuales de subsidios en productores, aprovechando disposiciones contenidas en las leyes vigentes en materia de crédito supervisado.
7. La fiscalidad excedentaria procurada permitiría aumentar las inversiones públicas en infraestructura agropecuaria (caminos, canales, almacenamiento, etc ), infraestructura rural y siembra directa de productos de ciclo corto y consumo masivo.
8. Igualmente, reasumir las funciones de compra estatal a productores, en precios que les permitan mantener su rentabilidad para venderlos a costo de contenedores concerniente a la inflación a consumidores.
9. Atendiendo a que las recaudaciones efectivas están superando las presupuestadas, dispensar temporalmente el pago de impuestos a productos importados hasta que maduren las acciones anteriores.
10. Finalmente, adoptar un programa sistemático de consulta con productores agropecuarios a través de las Cámaras de Comercio y Producción que funcionan en cada provincia del país para recabar de productores, iniciativas que remuevan obstáculos los cuales dificultan el aumento de producción.




