El Deportivo ha necesitado apenas cuatro jornadas para dar minutos a prácticamente todas las incorporaciones realizadas durante su regreso a Primera. Aubameyang, Leo Román, Amatucci, Adama Traoré y el resto de caras nuevas ya han aparecido en competición oficial. Solo queda una excepción: Angeliño todavía no ha disputado un minuto en La Liga.
La situación resulta especialmente llamativa por el peso con el que llegó el lateral coruñés. El Dépor cerró el pasado 5 de agosto su cesión desde la Roma hasta junio de 2027, con opción de compra, recuperando a un futbolista formado en Abegondo después de una carrera desarrollada entre Manchester City, PSV, Leipzig, Galatasaray y el propio conjunto italiano. Llegaba con más experiencia en la élite que buena parte de la plantilla.
Tampoco parecía que su incorporación fuese a necesitar demasiado tiempo. Completó su primer entrenamiento el 6 de agosto y apenas dos días después ya fue titular contra el Genoa en el Trofeo Spagnolo. También salió de inicio frente al Real Madrid en el Teresa Herrera y disputó la primera mitad del último amistoso antes del comienzo del campeonato.
Sin embargo, el inicio de La Liga cambió completamente su situación. Angeliño ha entrado en las convocatorias de Antonio Hidalgo durante las cuatro primeras jornadas, pero no participó ante Elche, Málaga, Valencia ni Villarreal. Cuatro partidos y cero minutos para el único fichaje del verano que continúa esperando su estreno oficial.
La explicación tiene nombre propio: Giacomo Quagliata. El italiano ha sido titular en los cuatro encuentros y ha disputado los 360 minutos posibles, sin ser sustituido una sola vez. Hidalgo ha cambiado piezas en prácticamente todas las zonas del campo, pero el lateral izquierdo permanece intacto desde el comienzo del campeonato.
Quagliata tampoco es una solución improvisada. Llegó al Deportivo en 2025 después de jugar en Italia y Países Bajos, con experiencia previa incluso en la Serie A, y afronta ahora su segunda temporada en A Coruña. El salto a Primera no le ha hecho perder el puesto y, por el momento, tampoco la llegada de un futbolista con el currículo de Angeliño.
Ahí está precisamente la principal lectura del inicio de temporada. El fichaje del coruñés podía interpretarse durante el verano como un salto inmediato de nivel para el lateral izquierdo, pero la competición ha convertido una posición aparentemente destinada a cambiar de dueño en una de las pocas donde Hidalgo no ha encontrado motivos para modificar su primera elección.
La situación contrasta además con la gestión realizada en otras posiciones. El técnico ha repartido oportunidades desde las primeras jornadas y ha utilizado una plantilla amplia, una dinámica que ya aplicó durante la temporada del ascenso. Con Angeliño disponible en las convocatorias, su ausencia no responde a una falta de alternativas, sino a una decisión deportiva que hasta ahora ha beneficiado a Quagliata.
El calendario ofrecerá nuevas oportunidades rápidamente. El Dépor visita este domingo al Getafe y después recibe consecutivamente a Sevilla y Betis antes del siguiente parón. Con tres partidos en ocho días, la acumulación de minutos puede abrir finalmente la puerta a un futbolista que llegó precisamente para aumentar el nivel y las alternativas de la banda izquierda.
Cuatro jornadas todavía son demasiado pocas para establecer jerarquías definitivas, pero sí han cambiado el punto de partida. Angeliño llegó como una de las incorporaciones más reconocibles del nuevo Deportivo y comienza septiembre persiguiendo a un jugador que ya estaba en la plantilla. Por ahora, el lateral izquierdo no necesita dueño: Quagliata se ha encargado de conservarlo. @mundiario
