La tragedia que ha sacudido Venezuela ha provocado una inédita reacción internacional. Apenas 24 horas después del doble seísmo que devastó buena parte del litoral central venezolano, EE UU ya había comenzado el despliegue de efectivos especializados sobre el terreno, situándose a la cabeza de una respuesta global que moviliza a gobiernos, organismos multilaterales y organizaciones humanitarias.
La Administración de Donald Trump ha activado una respuesta de emergencia de carácter integral, coordinada desde el Departamento de Estado, el Pentágono y el Comando Sur, con el objetivo prioritario de localizar supervivientes atrapados bajo los escombros durante las primeras 72 horas posteriores al desastre. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue especialmente contundente al definir el compromiso de Washington: “tenemos una respuesta integral del Gobierno. Será contundente, rápida y eficaz».
La primera avanzadilla estadounidense aterrizó ya en Caracas encabezada por el mayor general Kevin J. Jarrard, encargado de coordinar sobre el terreno las operaciones junto al personal diplomático desplazado y las autoridades venezolanas. Paralelamente, el Comando Sur activó la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo desde la base aérea de Soto Cano, en Honduras, movilizando helicópteros, aeronaves y equipos de rescate especializados hacia las zonas más castigadas por los terremotos.
Washington también autorizó el despliegue inmediato de un Equipo Regional de Respuesta para Asistencia ante Desastres (DART), acompañado por dos unidades de búsqueda y rescate urbano procedentes de los departamentos de bomberos de Fairfax (Virginia) y Los Ángeles (California). Estos equipos están integrados por bomberos, médicos de emergencias, ingenieros estructurales y especialistas caninos entrenados para localizar supervivientes entre edificios colapsados.
“Ahora mismo la prioridad absoluta es sacar a la gente de entre los escombros”, subrayó Rubio desde Baréin. “Esas son las necesidades urgentes, las necesidades a corto plazo, para las próximas 48 a 72 horas, porque en las operaciones de búsqueda y rescate se trata de llegar a las personas mientras aún se puede salvarles la vida. Están sepultadas bajo los escombros. Otros países también están respondiendo”, ha dicho el jefe de la diplomacia estadounidense a la prensa.
150 millones de dólares y un puente aéreo humanitario
Estados Unidos ha anunciado además una primera ayuda de 150 millones de dólares destinada a la emergencia. Una parte de esos fondos, unos 50 millones de dólares, será canalizada directamente a través de organizaciones humanitarias con presencia consolidada en Venezuela, entre ellas World Vision, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos.
Los 100 millones restantes se transferirán al fondo común para Venezuela administrado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA). El Departamento de Estado ha solicitado además la participación directa del Departamento de Guerra para garantizar la logística de la operación, especialmente después de los graves daños sufridos por el aeropuerto internacional de Maiquetía.
“Hay muchos edificios derrumbados, por lo que necesitarán mucha ayuda para excavar entre los escombros”, explicó Rubio. “El aeropuerto está gravemente dañado, así que tendremos que depender del Departamento de Guerra para que despliegue recursos allí”, añadió. Además del transporte aéreo, Estados Unidos proporcionará imágenes satelitales y reconocimiento aéreo de las áreas costeras, donde todavía no existe una evaluación precisa del alcance real de la devastación.
El avión del @EjercitoAire con 59 militares de la @UMEgob y 2 ingenieros del @EjercitoTierra ha aterrizado en Valencia #Venezuela.
Las unidades caninas, especializadas en búsqueda y rescate, serán esenciales en las zonas más afectadas por el doble terremoto.
🇪🇸 🫂 🇻🇪 pic.twitter.com/c86oBummR1
— Ministerio Defensa (@Defensagob) June 26, 2026
Una movilización internacional sin precedentes
La respuesta estadounidense ha sido acompañada por una rápida reacción de numerosos países. España envió durante la madrugada del viernes un contingente de 59 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) junto a ocho perros especializados en rescate urbano. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladó personalmente su apoyo a la mandataria encargada Delcy Rodríguez y confirmó la plena disposición española para colaborar en la emergencia.
México movilizó equipos sanitarios y especialistas en rescate, mientras el legendario grupo de salvamento Los Topos inició los preparativos para desplazarse al país sudamericano. El Salvador puso a disposición de Caracas un contingente de 300 rescatistas y paramédicos, acompañado de 50 toneladas de ayuda humanitaria, medicamentos y equipos de emergencia. El presidente Nayib Bukele confirmó que el primer avión ya había aterrizado en territorio venezolano.
También Ecuador anunció el envío inmediato de ayuda humanitaria, mientras Chile ofreció equipos de rescate y asistencia técnica. Por su parte, el Vaticano autorizó una primera aportación extraordinaria de 100.000 euros destinada a las necesidades más urgentes de la población afectada a través de la red de la Iglesia católica presente en el país.
Nuestro tercer avión ya llegó a Venezuela y el cuarto ya va en camino.
Seguimos reforzando esta misión.
Dios bendiga a Venezuela 🇸🇻🇻🇪 pic.twitter.com/dJiyNZ7I6S
— Nayib Bukele (@nayibbukele) June 26, 2026
La gestión de la crisis, una prueba para el nuevo Gobierno
La catástrofe constituye igualmente el primer gran desafío interno para el nuevo Ejecutivo encabezado por Rodríguez. El Gobierno venezolano reconoce ya miles de familias damnificadas, centenares de edificios dañados y una red hospitalaria severamente afectada.
A ello se suma el deterioro estructural acumulado durante años en infraestructuras críticas, servicios sanitarios y organismos de protección civil, circunstancia que complica enormemente la capacidad de respuesta nacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado igualmente que estudiará mecanismos extraordinarios de apoyo financiero para atender las nuevas necesidades derivadas del desastre.
Mientras continúan las labores de rescate en La Guaira y otras zonas afectadas, la prioridad sigue siendo salvar vidas. Rubio, al ser preguntado sobre cómo encaja el doble terremoto en el plan de tres fases de estabilización y transición política en Venezuela, el secretario de Estado dijo que ahora la prioridad es salvar vidas. “Así que ahora mismo, nos centraremos en el aspecto humano de esto. Hay seres humanos que han resultado perjudicados, que han sufrido daños. Algunos han muerto, otros han resultado gravemente heridos y otros siguen atrapados entre los escombros”, explicó el jefe de la diplomacia estadounidense.
“Cómo encaja esto en el proceso de estabilización general, no creo que lo estemos analizando desde esa perspectiva. Obviamente, es un revés en ese sentido, pero lo superaremos, y creo que Venezuela saldrá fortalecida de esta tragedia que enfrenta actualmente”, respondió Rubio. @mundiario
