EL AGUA: NECESIDAD DEL SUMINISTRO Y RESPONSABLES DEL DESPERDICIO.

Por Aik Ambiorix .
El autor es gerente de Prensa Hispana.
Miembro de la Fundación Verdėes.

PARA:  EL GRAN SANTO DOMINGO . COM Y EL  GRAN CIBAO.COM

En un mundo donde la vida depende de cada gota, el agua potable es el recurso más preciado… y paradójicamente, uno de los más desperdiciados. Según la Organización Mundial de la Salud, cada ser humano necesita entre 50 y 100 litros de agua al día para cubrir sus necesidades básicas de consumo, higiene y preparación de alimentos. Multiplique eso por los 8.100 millones de habitantes que tiene el planeta y comprenderá que diariamente se requieren más de 400 mil millones de litros de agua dulce. Sin embargo, Naciones Unidas advierte que una de cada tres personas en el mundo no tiene acceso a agua potable segura.

En República Dominicana, los números también llaman a la reflexión. El consumo promedio por persona supera los 350 litros diarios, muy por encima del estándar recomendado, pero con un problema grave: gran parte de ese volumen se pierde por fugas, redes obsoletas y mal uso doméstico. El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) estima que más del 50% del agua tratada se desperdicia antes de llegar al consumidor final o por hábitos irresponsables en el hogar.

Y aquí la pregunta inevitable: ¿de quién es la responsabilidad? La respuesta es doble. Por un lado, de las autoridades y empresas que deben garantizar un suministro constante, con redes modernas, medición eficiente y políticas estrictas contra el desperdicio. Por otro, de cada ciudadano, que debe cuidar, ahorrar y valorar el agua como si fuera oro líquido, porque lo es.

Como dijo el sabio Mahatma Gandhi: “La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre”. Si seguimos dejando el grifo abierto sin pensar, lavando aceras con mangueras, reparando fugas con promesas y no con acción, estaremos robando el agua del mañana.

Para terminar, un dato que debería impresionarnos y, sobre todo, movernos a actuar: el 97% del agua de la Tierra es salada. Del 3% restante, solo el 0,5% es agua dulce disponible para consumo humano. El resto está atrapado en glaciares, hielos y aguas profundas. Eso significa que toda la vida del planeta depende de una franja minúscula y frágil de recursos hídricos.

El agua es vida, pero solo si sabemos usarla. No basta con exigirla; hay que protegerla. Porque cada gota que desperdiciamos, no vuelve.


Si quieres, puedo acompañar este comentario con tres datos curiosos e impactantes sobre el agua para que el segmento radial tenga un cierre más sorprendente y deje a la audiencia pensando. ¿Quieres que te los prepare?

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