¿El Athletic busca una cura milagrosa para Nico Williams?

Nico Williams vuelve a parar y, cuando un futbolista joven se detiene dos veces en la misma temporada, no es por capricho: es porque el cuerpo está pidiendo auxilio. El extremo del Athletic arrastra molestias de pubis desde el inicio del curso y, tras meses jugando con dolor intermitente, el club ha tomado una decisión que suena a renuncia inmediata para ganar futuro: varias semanas de tratamiento específico y baja en próximas convocatorias.

No es la primera vez. A los tres partidos del arranque ya tuvo que detenerse y se perdió seis encuentros, cuatro de LaLiga y dos de Champions. Volvió después de un mes sin competir, casi en solitario, y le costó recuperar ritmo, chispa y continuidad. Desde entonces, desde comienzos de octubre, no paró hasta principios de febrero, y ese tramo explica mucho más de lo que parecía.

Porque el rendimiento de Nico fue irregular, sí, pero no por falta de talento ni por desconexión. Alternó partidos donde volvió a ser determinante con otros en los que pasó desapercibido, y la pubalgia tiene esa crueldad: un dolor que aparece y desaparece, que te deja jugar un día y te roba la explosividad al siguiente. Es una lesión que no siempre se ve, pero siempre se siente, y en un extremo esa limitación es casi una condena.

El Athletic lo ha comunicado sin rodeos: el futbolista ha comenzado un tratamiento con un especialista externo, con un trabajo específico y una baja indefinida a la espera de evolución. Y ahí entra el nombre que lo cambia todo en el relato: Jurdan Mendiguchia, un reconocido especialista al que el club y el jugador se encomiendan para frenar el problema y evitar que se convierta en una sombra permanente.

Mendiguchia dirige el centro Zentrum en Barañain y acumula un bagaje que mezcla experiencia y formación internacional. Ha tratado a numerosos futbolistas, y su relación con Iker Muniain, al que ayudó a recuperarse de dos graves lesiones de rodilla, es el mejor aval dentro del propio universo rojiblanco. Nico y el Athletic buscan algo muy concreto: que el pubis deje de condicionar cada partido y que el final de temporada no sea una carrera con freno de mano. @mundiario