El Real Madrid vuelve a pegarse otro tiro en el pie

No se sabe muy bien en qué momento cambió todo, pero el Real Madrid ha tirado por la borda una oportunidad que hace apenas unos días parecía tener encarrilada: fichar a Rodrigo Hernández. ¡Ojo! Su llegada al Barcelona todavía está lejos de cerrarse porque las pretensiones del Manchester City son elevadas, pero el ridículo del conjunto blanco ya queda escrito en este mercado de fichajes de 2026.

Desde que Toni Kroos decidió retirarse, el Real Madrid tiene un problema que parece empeñado en no reconocer. Se le entregó el número 8 a Federico Valverde y pareció que con eso bastaba. El uruguayo tendrá muchas virtudes, aunque cada vez parece ofrecer menos de aquello que necesita el equipo en esa zona, pero entre ellas no está la de convertirse en el futbolista que ordene cada posesión y marque el ritmo como hacía el alemán.

Tras una campaña nada exitosa, el conjunto blanco tuvo delante una oportunidad difícil de entender que dejase escapar. Martín Zubimendi había completado una gran temporada en San Sebastián y media Europa preguntaba por él. El Arsenal terminó pagando alrededor de 66 millones de euros para llevárselo. El Real Madrid, en cambio, decidió invertir unos 63 millones en Franco Mastantuono. Apenas un año después, el argentino acaba de marcharse cedido a la Fiorentina. Por tres millones de diferencia, el Madrid pudo apostar por un centrocampista contrastado y preparado para asumir desde el primer día parte de una responsabilidad que había quedado huérfana tras la retirada de Kroos. Eligió otro camino. Pésima gestión de Florentino Pérez.

Y ahora la historia se repite con Rodrigo Hernández. Hace apenas unos días, el centrocampista del Manchester City aparecía como una posibilidad real para el Real Madrid. Hoy el escenario es completamente diferente: las conversaciones con el conjunto blanco se rompieron, Rodri ha dado el sí al Barcelona y ya existe un acuerdo sobre sus condiciones personales. El Barça negocia ahora con el Manchester City y el gran obstáculo pendiente es alcanzar un entendimiento económico entre los clubes.

El fichaje todavía no está cerrado. El City ya ha rechazado una primera propuesta azulgrana y sus pretensiones son considerablemente superiores. Eso puede impedir la operación, pero no cambia el fondo del asunto: el Real Madrid ha perdido la ventaja que tenía sobre un futbolista que solucionaba precisamente el problema que arrastra desde la retirada de Kroos. Y, mientras tanto, su máximo rival ha convencido al jugador.

Porque el problema no consiste simplemente en acumular centrocampistas. José Mourinho dispone de Valverde, Tchouaméni, Camavinga, Bellingham, Arda Güler y Bernardo Silva, a quien incluso ha probado en posiciones más retrasadas durante la pretemporada. Hay cantidad, calidad y multitud de registros diferentes. Lo que continúa sin aparecer con claridad es ese jugador capaz de instalarse delante de la defensa, pedir constantemente el balón y decidir cómo, cuándo y hacia dónde debe jugar el equipo.

¿En serio nadie va a decirle a Florentino Pérez que en el centro del campo también se juega al fútbol?

Parece que no. Porque mientras el debate sobre Rodri se alejaba del Santiago Bernabéu, el Real Madrid cerraba otra inversión gigantesca en ataque. Yan Diomande ya es jugador blanco después de una operación que puede alcanzar aproximadamente los 140 millones de euros entre cantidades fijas y variables. Tiene 19 años, un potencial extraordinario y viene de firmar 12 goles y nueve asistencias con el Leipzig. Nadie discute que pueda convertirse en uno de los grandes atacantes de Europa. La cuestión es otra: ¿era ahí donde estaba la principal necesidad?

Diomande añade todavía más pólvora a un ataque que ya dispone de nombres de primerísimo nivel. Por características, la banda derecha aparece como el espacio más lógico para encontrarle acomodo, mientras Vinicius y Mbappé ocupan los otros grandes focos ofensivos. 

El Madrid puede terminar teniendo uno de los ataques más temibles del fútbol europeo. Puede juntar velocidad, regate, gol y futbolistas capaces de decidir partidos prácticamente solos. Pero alguien tendrá que hacerles llegar el balón en condiciones. Kroos se marchó hace dos años y el Real Madrid continúa buscando una solución sin terminar de reconocer que tiene un problema.

 

Zubimendi pasó por delante y terminó en Londres. Rodri estuvo al alcance y ahora ha dado el sí al Barcelona. Mientras tanto, Mastantuono ya está cedido en Florencia y otros 140 millones pueden terminar invertidos en Diomande.

Mucho jugador para rematar la jugada. Cada vez más millones para atacar. Pero la misma pregunta continúa flotando sobre el Santiago Bernabéu: ¿quién va a hacerle llegar el balón a tanto delantero? @mundiario