En España hay 48 millones de seleccionadores y ninguna lista perfecta

Cada vez que un seleccionador anuncia una convocatoria, el ruido se multiplica. Da igual que sea un Mundial, una Eurocopa, una Nations League o un simple amistoso. En cuestión de minutos aparecen miles de entrenadores improvisados en redes sociales, tertulias y barras de bar para decidir quién sobra, quién falta y quién merece vestir la camiseta de la selección.

En España, la discusión alrededor de las listas forma ya parte del propio fútbol. No existe convocatoria que escape de la polémica. Siempre hay un jugador que “debía ir”, otro que “vive del nombre” y algún futbolista que entra en el debate nacional simplemente por pertenecer a determinado club.

El gran problema es que no existe una fórmula exacta para elaborar una lista. Algunos defienden que deben ir los futbolistas con mejores números y mejor temporada. Otros priorizan el funcionamiento del grupo, el encaje táctico o el rendimiento previo con la selección. Y, entre ambos extremos, aparece el criterio del seleccionador, que es el único que convive con los jugadores y el que realmente conoce lo que necesita el equipo.

Porque una convocatoria no siempre premia únicamente al mejor futbolista. Muchas veces busca perfiles concretos, equilibrios dentro del vestuario o jugadores capaces de asumir roles secundarios sin alterar la dinámica del grupo. Algo que desde fuera cuesta entender, especialmente en un país donde cada aficionado siente la selección como algo propio.

La lista de España

La convocatoria de Luis de la Fuente puede ser más o menos discutible, pero la sensación general es que no existe ninguna ausencia verdaderamente escandalosa. Habrá gustos, preferencias y debates concretos, pero pocos nombres generan indignación real.

No nos queremos poner en la piel de Thomas Tuchel leyendo los periódicos el día después de dar su lista, donde no dejó títere con cabeza y se cargó a media expedición que viajó a Alemania en la Eurocopa de 2024.  

La ausencia del Real Madrid

Uno de los aspectos más llamativos de esta convocatoria es la ausencia de jugadores del Real Madrid CF. Hace años habría sido impensable una lista de España sin representación blanca, pero hoy ya no resulta tan sorprendente.

La política deportiva del club madridista lleva tiempo alejándose del protagonismo del futbolista español. A eso se suma la salida constante de jóvenes talentos de La Fábrica ante la falta de oportunidades en el primer equipo. Todo ello provocó que la selección española haya perdido gran parte de su tradicional núcleo madridista.

El caso Gavi

Quizás la principal duda para parte de la afición sea la presencia de Gavi. El centrocampista del FC Barcelona terminó la temporada a buen nivel tras superar una lesión muy dura y volvió a tener peso competitivo en el tramo final del curso.

Precisamente esa lesión, sufrida con España, convirtió su regreso en un asunto especialmente sensible. Antes de caer lesionado era un fijo absoluto para De la Fuente y uno de los jugadores más importantes del grupo. Además, su capacidad para ocupar distintas posiciones y competir en contextos muy diferentes le aporta a la selección un perfil que no sobra precisamente en la plantilla.

Desde su llegada, Luis de la Fuente tuvo que convivir con críticas constantes, debates mediáticos y dudas externas. Sin embargo, los resultados sostienen su trabajo. Campeón de la Nations League, campeón de Europa y nuevamente finalista continental, el técnico riojano construyó un grupo competitivo y sólido que parece haber encontrado una identidad clara.

Y aun así, ni siquiera ganar elimina el debate de las listas. Porque cuando hay lista de España, todos sacamos al seleccionador que llevamos dentro. @mundiario