La Asamblea Nacional (AN) , primera cámara del Parlamento francés, aprobó la noche del martes por 372 votos a favor, 88 en contra y 191 abstenciones, el acuerdo bilateral de seguridad entre Francia y Ucrania firmado por Emmanuel Macron y Volodímir Zelenski. Agrupación Nacional ( AN , extrema derecha) se abstuvo y La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista) y el PCF votaron contra. El PS apoyó mayoritariamente. Los diputados apoyan mayoritariamente a Macron, que tiene menos apoyo social. El triunfo del sí a los acuerdos entre Francia y Ucrania no consigue ocultar la resistencia popular, nacional, a la política de Emmanuel Macron de enfrentamiento duro contra Vladimir Putin. Noticia Relacionada estandar No Francia se convierte en el primer país en blindar el aborto en la Constitución Juan Pedro Quiñonero La votación concluye con 780 votos a favor y 72 en contra Ante la AN, Gabriel Attal , primer ministro, presentó los acuerdos franco-ucranianos como la matriz de un proyecto de seguridad europea, bastante alejado de la política de Alemania, el gran aliado histórico, cuyo distanciamiento abre grietas imprevisibles. París y Berlín nunca han estado tan distantes en una cuestión tan esencial para la seguridad continental. Durante el debate parlamentario, Marine Le Pen , por su parte, jugó con gran habilidad los equívocos de muchos puntos capitales de las relaciones franco-ucranianas, en la escena europea, los que más preocupan a una opinión pública inquieta: «Los productos agrícolas ucranianos nos hacen una competencia desleal»; « Macron dice que quien no está con él es un pro Putin, eso es una fas«; »el ingreso de Ucrania que defiende el gobierno francés es una provocación para Rusia y para Putin«. Desde LFI y el PCF se reclama una «negociación» que puede percibirse como un apoyo indirecto a las posiciones de Putin. Globalmente, las izquierda comunistas tienen una política bien vista en Moscú. Guerra política electoral El voto de la AN avala, confirma y ratifica, de alguna manera, los acuerdos Francia-Ucrania, con nuevas ayudas económicas, diplomáticas y militares , pero convierte la guerra frontal contra Putin en un tema de guerra política electoral, ante las elecciones europeas de primeros de junio, cuando las extremas derechas se cotizan como grandes vencedoras de un voto altamente simbólico, para Francia y para Europa. A juicio de Macron, su gobierno y las élites intelectuales «es necesario ganar la guerra de Ucrania, contra Putin», para salvar la independencia y seguridad de Francia y de Europa. Sin embargo, esa opinión, con valor estratégico, no es compartida por una parte quizá mayoritaria de la opinión pública francesa, que percibe con inquietud ese enfrentamiento frontal. Esa división de gran calado puede fragilizar las posiciones de Francia en Europa, donde solo Polonia apoya ese enfrentamiento de manera franca, cuando el resto de los miembros de la UE oscilan entre la «flexibilidad» alemana y la complicidad directa de Hungría con la Rusia de Putin.
