Frente común contra Sánchez: Rusia se une a Israel y exige pruebas de los “bulos” de Ceuta

La crisis de Ceuta ha abierto un nuevo frente diplomático para el Gobierno de Pedro Sánchez. Rusia ha exigido este martes a España que presente las pruebas que, según el Ejecutivo, demostrarían la existencia de una campaña de desinformación rusa relacionada con la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma entre el 30 y el 31 de julio. Moscú se suma así a Israel, que ya había acusado al presidente del Gobierno de difundir “mentiras descaradas” por vincular a ambos países con la propagación de bulos destinados a desestabilizar al Estado español, por tanto, a Europa.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ha reclamado explicaciones formales a La Moncloa y ha cuestionado que Sánchez haya optado por denunciar públicamente la supuesta injerencia sin trasladar previamente sus acusaciones por los canales ordinarios.

Madrid no hizo nada de esto y nadie nos ha dicho nada. En cambio, han corrido tras los micrófonos para hacer declaraciones”, afeó la funcionaria rusa por la entrevista en Cadena SER, la primera vez que Sánchez deslizó la responsabilidad en otros países, al tiempo que exculpó a Marruecos. “Tenemos una embajada en Madrid. Podrían haber enviado allí las consultas pertinentes. Podrían haber apelado a los mecanismos de Naciones Unidas”, recordó Zajárova.

El Kremlin ya había negado el lunes cualquier implicación en la tensión generada alrededor de Ceuta. El portavoz Dmitri Peskov respondió con un lacónico “no, no lo está” cuando fue preguntado sobre la participación rusa. Zajárova ha endurecido ahora el tono y ha reclamado pruebas verificables. “Cuando existen acusaciones, debe haber algunos hechos que requieren verificación”, afirmó. Sin elementos respaldados por “cifras, fechas y nombres”, añadió, “simplemente no hay nada que discutir”.

La respuesta rusa emplaza al Gobierno español a determinar exactamente qué entiende por participación rusa en la crisis y qué evidencias puede hacer públicas sin revelar fuentes de inteligencia, métodos de investigación o información sensible.

Bruselas confirma la actividad rusa

La diferencia es importante porque la acusación de Sánchez contiene varios niveles. El presidente del Gobierno sostiene que después de la entrada masiva de migrantes se produjo una expansión de bulos y desinformación desde redes asociadas a Rusia, Israel y una “internacional ultraderechista”. Pero una cosa es detectar que determinados actores amplificaron contenidos falsos y otra demostrar que participaron en la generación de la crisis o que diseñaron una operación para provocarla. Precisamente en ese punto ha sido el matiz con el que ha respondido Bruselas.

El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) ha confirmado que durante la crisis de Ceuta identificó “intentos por parte de Rusia de sacar partido” de la situación a través de las redes sociales. Bruselas señala que no existen “pruebas concluyentes” de que la crisis migratoria fuera provocada por desinformación difundida por actores estatales extranjeros. Es decir, la UE sí ha detectado actividad orientada a explotar propagandísticamente el episodio, pero no ha establecido que Rusia estuviera detrás de su desencadenamiento.

La posición europea no equivale a negar la existencia de campañas de desinformación. Al contrario, el SEAE reconoce una intensa actividad destinada a aprovechar la sensibilidad de la inmigración, alimentar las divisiones y aumentar la polarización. Pero Bruselas no asume esa actividad como una prueba de que Rusia organizara o provocara la llegada masiva de migrantes a Ceuta, o que tuviera un especial interés fuera de lo común en amplificar una crisis en el seno de Europa.

Sánchez apunta a Rusia e Israel

Sánchez situó el asunto en el terreno de la geopolítica durante una entrevista en Hoy por Hoy, de la Cadena SER. “Lo que sabemos hasta ahora es que se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio, que fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos, diciendo que si se entraba a nado era imposible la devolución en frontera”, dijo el presidente del Gobierno.

“Después del 30 y el 31 de julio, hubo una expansión de esos bulos y esa desinformación por parte de redes sociales asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la inmigración para atacar España y también a Europa”, insistió el líder del PSOE.

 

El jefe del Ejecutivo relacionó esa supuesta campaña con las posiciones españolas sobre la guerra de Ucrania y el conflicto de Gaza. A su juicio, si Moscú y Tel Aviv participan en campañas de desinformación sobre la inmigración en España y Europa, no sería por una preocupación específica por la política migratoria, sino por las posiciones en asuntos internacionales mantenidas por el Gobierno español respecto a Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu.

Rusia no es el único Gobierno que ha reaccionado contra Sánchez. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ya había acusado al presidente español de lanzar “mentiras descaradas” después de que este señalara a redes vinculadas a Israel como parte de la expansión de la desinformación relacionada con Ceuta. “Seguir difundiendo mentiras difamatorias no distraerá de la vergonzosa incapacidad de Sánchez para gestionar los asuntos de su país”, dijo el jefe de la diplomacia israelí en un mensaje en X.

El Gobierno insiste: “tenemos evidencias”

La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha respondido a las exigencias rusas defendiendo que La Moncloa no ha actuado sin respaldo documental. “Este Gobierno siempre trabaja con evidencias”, afirmó tras el Consejo de Ministros. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sostuvo que existen pruebas de que la denominada “internacional ultra” y determinados foros digitales vinculados a Rusia e Israel amplificaron lo ocurrido en Ceuta con la intención de “fracturar Europa y por ende la sociedad española”.

Me remito a informes internos de Asuntos Exteriores. Le digo más, la propia Comisión Europea ya señaló a Rusia como un foco de desinformación en lo acontecido en estos días en Ceuta”, añadió la dirigente socialista, aunque el SEAE haya descartado la tesis de que el Kremlin haya originado la crisis.

Moscú, en cualquier caso, no permaneció al margen del debate público sobre Ceuta. A finales de julio, el Ministerio de Exteriores ruso calificó la llegada masiva de migrantes como un “colapso” de la política migratoria de la Unión Europea. El viceministro de Exteriores Alexander Grushko llegó a describir la situación como una “catástrofe humanitaria” y sostuvo que España debía encontrar una solución al problema. Al mismo tiempo, cuestionó las prioridades presupuestarias españolas al sugerir que Madrid podría haber destinado a su propia seguridad recursos que había dedicado a Ucrania. @mundiario