El vicepresidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), afirmó que en la nación Dominicana se debe definir el modelo de gasto público a implementar, poniendo en balanza un asistencialismo determinado por subsidios, o de lo contrario invertir más en impulsar un crecimiento económico para el desarrollo.
El exgobernador del Banco Central entiende que es un gran dilema que tienen que encarar las autoridades, en momentos en que comienza plenamente la gestión del nuevo Gobierno.
«¿Continuarán el asistencialismo determinado por subsidios y burocracias que consumen recaudaciones practicado por sus predecesores o lo cambiarán para invertir más en propulsar crecimiento económico para el desarrollo que lo haría menos necesario?. ¿Sopesarán adecuadamente en qué medida deberán contar con la inversión privada como propulsora?», se pregunta el ingeniero Caram.
Dice que a juzgar por el gasto público y otras disposiciones gubernamentales se puede concluir que el presente gobierno se inscribe en el asistencialismo practicado por sus predecesores, además de que sacrifica el gasto de capital-infraestructura, financiamientos, etc- estimulador de la actividad privada de producir bienes y generar puestos de trabajo, al tiempo de que apuesta a que mediante APPs se puedan lograr las inversiones necesarias para reactivar la economía.
«El 5 de marzo del presente año, los gastos corrientes alcanzaron los RD$122 mil millones de pesos, representando el 97% del gasto total; encaminándose a cumplir la meta presupuestada de RD$768 mil millones, considerando los gastos extraordinarios del mes de diciembre. En enero 2021, único mes que el portal electrónico de DIGEPRES reportó cifras mensuales detalladas de ejecución, el gasto corriente se mantuvo exactamente igual que en enero de 2020 con RD$48 mil 500 millones lo que permite inferir que es la continuación del asistencialismo instituido por sus predecesores», aseguró el especialista en temas económicos.
Indica que mientras, el gasto de capital en enero 2021 constituyó solamente en 3% del total, al disminuir drásticamente a la doceava parte de enero de 2020. No se vislumbra que se cumplirá la meta presupuestaria. Al 05 de marzo del 2021 apenas alcanzó RD$4 mil 097 millones que anualizado equivaldrían a RD$ 23 mil 365 millones:20% de los RD$123 mil 158 presupuestados para 2021. Las construcciones, componente estratégico del gasto de capital, apenas consignaron RD$2 millones lo que hace parecer imposible que se pueda lograr invertir los RD$30 mil 500 millones presupuestados.
«Al parecer, el gobierno apuesta que las APP compensen esta abrupta caída de las inversiones de capital que indefectiblemente se necesita para incrementar producción y puestos de trabajo», digo.
Agregó solo que al tratarse de un sistema novedoso, con precedentes desfavorables; se corre el riesgo que no respondan con la magnitud y celeridad de acuerdo a las necesidades. Y el país no cuente con el gasto de capital necesario para activar economía.
«Si asi resultare, el gobierno se vería en una grave encrucijada: no solo habría fracasado en su apuesta insignia sino que, al no activarse la producción, se incrementaría déficits en balanza comercial, no se generarían puestos de trabajo aumentando la demanda de empleos públicos y otros servicios que hubieran podido prestarse a través de la seguridad social; generándose más gastos asistencialistas provocadores de déficits y endeudamiento», concluyó Guillermo Caram.




