Harry vuelve a Reino Unido con Meghan y sus hijos: la contradicción que rodea su regreso

La imagen resulta casi imposible de imaginar cuando se recuerda el terremoto que provocó la salida de Harry y Meghan de la vida real en 2020. Entonces dejaron Reino Unido, cruzaron el Atlántico y construyeron en California una nueva vida alejada de los compromisos de la Corona.

Ahora hacen el camino contrario. Los Sussex regresan a Reino Unido con sus dos hijos y preparan una estancia prolongada, aunque no abandonarán su casa de Montecito ni su propiedad en Portugal. Archie y Lilibet comenzarán el colegio en Reino Unido en septiembre, mientras Harry recuperará parte de su actividad vinculada a sus organizaciones y a los preparativos de los Juegos Invictus de 2027. Y detrás de este movimiento aparece una explicación que tiene algo de inesperado: Harry nunca habría terminado de desprenderse de Reino Unido.

Seis años después, Harry reconoce que echaba de menos su país

Según fuentes citadas por People, el duque de Sussex habría mantenido durante estos años una sensación de nostalgia por su país. La publicación describe el regreso como una decisión relacionada no solo con sus hijos y su trabajo, sino también con ese vínculo personal que Harry nunca habría conseguido romper completamente.

La cuestión tiene su ironía. En 2025, el propio Harry llegó a decir a la BBC que no veía un escenario en el que pudiera llevar a Meghan y a sus hijos de vuelta a Reino Unido debido a sus preocupaciones por la seguridad. Ahora, apenas un año después, la familia prepara precisamente ese regreso.

Tampoco estamos ante un abandono definitivo de Estados Unidos. La casa de Montecito seguirá siendo parte de la vida de los Sussex, lo que deja abierta la posibilidad de que la mudanza británica sea una etapa y no un regreso permanente. Una fuente citada por la misma publicación advierte precisamente de que los planes podrían cambiar.

La operación tiene, por tanto, un curioso formato híbrido: Reino Unido para los niños, los proyectos de Harry y la conexión familiar; California como base consolidada de la pareja. Una especie de vida real a dos continentes.

Archie y Lilibet son ahora el argumento más poderoso

La llegada de los niños cambia por completo el significado del regreso. Los hijos de la pareja han crecido principalmente en Estados Unidos y ahora tendrán la oportunidad de estudiar en el país de origen de su padre. Para el duque, esto permitiría que sus hijos conozcan de una manera mucho más directa la cultura, la familia y la historia británicas.

También hay un componente familiar imposible de ignorar. El pasado julio, Carlos III volvió a reunirse con sus nietos después de años de distancia. Ahora los niños podrían estar a una distancia mucho más manejable de su abuelo.

Y ahí aparece una de las grandes incógnitas: ¿puede la cercanía física conseguir lo que seis años de declaraciones públicas no han logrado?

El monarca ve el regreso como una posible oportunidad para que la familia vuelva a acercarse. Pero la situación dista mucho de estar solucionada. La relación entre el duque y su hermano Guillermo continúa rota, según las informaciones publicadas, y el regreso de los Sussex no implica automáticamente una reconciliación. De hecho, la convivencia más cercana podría hacer que las diferencias sean todavía más difíciles de esquivar.

Y entonces aparece la gran contradicción: la seguridad

El regreso tiene además un problema que Harry lleva años utilizando como argumento para no instalarse de nuevo en Reino Unido: su protección. El duque perdió la batalla legal para recuperar automáticamente el nivel de seguridad policial que disfrutaba cuando era miembro activo de la familia real. Sus fuentes aseguran ahora que continuará luchando por esta cuestión, mientras que la falta de protección armada para los escoltas privados en Reino Unido podría terminar influyendo en cuánto tiempo permanece la familia en el país.

La vuelta tampoco se produce en el vacío. Harry acaba de sufrir otro revés judicial relacionado con su enfrentamiento con la prensa británica. Él, Elton John y otros demandantes fueron condenados a asumir una importante cantidad de las costas de un proceso contra el editor del Daily Mail. El príncipe regresa a Reino Unido precisamente al territorio donde mantiene algunos de sus conflictos más difíciles: con la prensa, con las autoridades por su seguridad y con parte de su propia familia.

¿Regreso al hogar o nuevo capítulo del conflicto?

Los Sussex no vuelven como miembros trabajadores de la Corona. No recuperarán funciones oficiales y seguirán llevando una vida independiente. Pero el regreso cambia inevitablemente las reglas del juego.

Durante años, el príncipe Harry y Meghan Markle pudieron controlar la distancia con la familia real desde California. Ahora estarán mucho más cerca de Carlos III, Guillermo y Kate, de la prensa británica y de una institución que ha protagonizado buena parte de su relato público.

Puede que Harry eche de menos su hogar. El problema es que volver a casa significa también volver al escenario de todos los conflictos que le hicieron marcharse. Y esa es probablemente la parte más interesante de esta nueva etapa: los Sussex han conseguido alejarse de la Corona, pero ahora han decidido volver a vivir a pocos kilómetros de ella. @mundiario