La escalada de tensión en el norte de Kosovo , con el ataque por parte de manifestantes pro-serbios a las fuerzas de intermediación de la OTAN , se ve acompañada de una campaña de acusaciones entre los dos bandos que no incluye por ahora ninguna reclamación religiosa. El 90 por ciento de los casi dos millones de kosovares son musulmanes, frente al 10 por ciento de cristianos, en su mayoría ortodoxos, lo que convierte a la autoproclamada república balcánica en el único territorio europeo -junto a Albania- donde el islam es mayoritario. Pese a ello, el clima de convivencia religiosa ha sido hasta ahora impecable. Los musulmanes de Kosovo -albaneses de origen- siguen un islam moderado, en el que es habitual el vino, el baile y la ausencia de velo en las mujeres. Noticia Relacionada estandar Si La OTAN refuerza su misión en Kosovo y envía 700 militares Carlota Pérez Claves de lo que está pasando en la zona: dos líderes nacionalistas, un conflicto estancado y la guerra de Ucrania de fondo Las tensiones en la antigua provincia serbia han sido promovidas por el nacionalismo de Belgrado desde el final de la guerra (1999) y la decisión del nuevo gobierno albanés-musulmán de declarar la independencia (2008). Serbia aduce razones históricas y sentimentales -el territorio de Kosovo como «cuna del pueblo serbio» – para seguir reclamando su antigua provincia, y agita el malestar en el norte, donde se concentra la mayor parte de la población de origen serbio. En ese empeño cuenta con todo el respaldo del régimen de Vladimir Putin, que hace causa común con el nacionalismo serbio, eslavo y oficialmente ortodoxo. No existe en cambio ninguna reivindicación de carácter religioso. En Kosovo, como en Albania -donde es islam también es mayoritario frente al cristianismo- las torres de las iglesias se alzan junto a los minaretes, y la población demuestra que la coexistencia pacífica entre las dos religiones es posible. A diferencia de Kosovo -que muchos países, entre ellos España, no reconocen como estado independiente-, Albania podría además incorporarse a la Unión Europea en un futuro cercano.


