Spavor, que organizó las visitas de la exestrella del baloncesto Dennis Rodman a Pyongyang porque al parecer es amigo del caudillo norcoreano, Kim Jong-un, se enfrenta a una larga de pena de prisión por, presuntamente, «espiar y suministrar al extranjero secretos de Estado». Debido a la opacidad del autoritario régimen chino y a su detención justo después del arresto de Meng Wanzhou en Vancouver, Canadá acusa a Pekín de practicar la «diplomacia de los rehenes» para conseguir su liberación.
Con una tasa de condenas del 99 por ciento en los tribunales chinos, pocos esperan que Spavor, de 45 años, salga absuelto. El mismo destino se teme para el exdiplomático y analista Michael Kovrig, quien será juzgado la próxima semana. «Estamos decepcionados por la falta de acceso y de transparencia. La razón que nos han dado es una ley denominada de seguridad nacional y creen que las normas domésticas están por encima de la ley internacional, pero de hecho no es así. China tiene la obligación internacional de permitir el acceso consular», criticó el diplomático canadiense Jim Nickel ante los periodistas congregados a las puertas del tribunal, según informa Reuters.
El caso de ‘Los Michaels’, como es conocido, ha dinamitado las relaciones entre Pekín y Ottawa, enfrentados por el proceso de extradición a EE.UU. abierto contra la hija del fundador de Huawei. Tanto el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, como el presidente estadounidense, Joe Biden, han pedido su liberación a China, pero parece que ‘Los Michaels’ no son más que peones de las disputas entre estos países.

