Los 5 pecados del Madrid de Mourinho que le costaron la derrota ante el Betis

    Como se ha vuelto una costumbre tan incómoda como inevitable en los últimos tiempos, la expedición del Real Madrid a territorio verdiblanco volvió a saldarse con cualquier resultado excepto con los tres puntos en la maleta. Este pasado sábado cruzó la moneda y salió cara para La Cartuja: un 1-0 seco, hiriente y con un peso específico en el ánimo blanco que duele tanto o más que un correctivo por goleada.

    El propio Manuel Pellegrini lo verbalizó sin rodeos en la sala de prensa con la serenidad de quien se sabe vencedor: el Madrid perdonó cuando tuvo la sartén por el mango y el Betis, en cambio, clavó el diente en la oportunidad perfecta. Fue un zarpazo directo a la mandíbula del esquema de José Mourinho, que para colmo de males vio cómo Kylian Mbappé estrellaba en los guantes de Álvaro Valles un penalti que pudo cambiar la historia de la noche.

    La pregunta que retumba en la capital es obligada: ¿se explica semejante tropiezo únicamente por la pólvora mojada de los atacantes merengues o por la frialdad de Troy Parrott para mandar la pelota a la red en el minuto 81? La respuesta corta es un no rotundo. Limitar el análisis a la falta de puntería sería esconder la basura debajo de la alfombra tras un choque que dejó al desnudo carencias mucho más profundas.

    Este naufragio se gestó gracias a  varios vicios no resueltos. Hablamos de una concatenación de desaciertos, concretamente de cinco pecados cometidos entre la plantilla y el propio inquilino del banquillo madridista. Un inventario de errores flagrantes en una velada donde la desconexión táctica y la falta de colmillo cobraron una factura altísima frente a un rival que no perdona.

    Así las cosas, la bofetada en Sevilla coloca al conjunto blanco frente a un espejo nada complaciente. Esta derrota tiene que servir como el definitivo jarro de agua fría para que el vestuario espabile de una vez por todas antes de que sea tarde, o bien para certificar que el equipo está condenado a tropezar infinitamente con las mismas piedras de siempre. A continuación, desgranamos las cinco faltas graves de este colapso merengue

    Los cinco pecados

    1. Falta de meritocracia 

    Tanto Mbappé como Vinícius completaron una noche para el olvido sobre el césped de La Cartuja. Lo mejor habría sido que ni se hubiesen presentado, especialmente el ariete galo, que sigue sin encontrar la solidez desde el punto penalti. Pese a ese nefasto rendimiento de sus figuras, Mourinho optó por retirar del campo a Arda Güler. El turco venía siendo de lo más potable del Madrid gracias al guante de su pierna izquierda, capaz de generar peligro constante a balón parado o con sus envenenados latigazos desde la media distancia.

    Ocurrió exactamente lo mismo con Carlos Espí. El delantero valenciano ingresó al terreno de juego tras el zarpazo del Betis, a casi diez minutos de cumplirse el tiempo reglamentario. Vista la jornada aciaga que firmó Mbappé, el sentido común dictaba darle paso mucho antes, pues su presencia en el área podría haber rescatado al menos el gol del empate. Sin embargo, nunca sabremos si esa apuesta habría funcionado porque a Mou le faltó el coraje necesario para sentar a una de sus vacas sagradas.

    2. Mourinho y su poco acierto en los cambios 

    Salvo el obligado de Álvaro Carreras por Marc Cucurella por lesión, la decisiones de Mou fueron cuestionables a la hora de hacer los reemplazos. Salvo Espí, todos los demás cambios no sirvieron para nada. No mejoraron a sus compañeros. Trent, Bernardo y Diomande pasaron con más pena que gloria durante su tiempo de juego en tierras andaluzas. 

    3. No darle descanso a Fede Valverde 

    El uruguayo ha sido uno de los futbolistas más utilizados en este arranque de temporada. En lugar de dosificarlo, Mourinho lo exprimió hasta que un error del propio Fede facilitó el tanto bético en el minuto 81. El recién llegado Sergio Martínez, procedente del Racing de Santander, o el joven Jorge Cestero pudieron saltar al campo para acompañar a Camavinga en el doble pivote. Pese a contar con esas alternativas —arriesgadas, quizás, pero alternativas a fin de cuentas—, el técnico prefirió mantener en cancha a su capitán, quien acabó convirtiéndose en uno de los grandes señalados por la derrota.

    4. Sin cerebro no hay fiesta

    Florentino Pérez se empeñó en hacer fichajes de relumbrón, pero olvidó lo más importante: contratar a un futbolista que ejerza el rol de Toni Kroos o algo similar. Con Rodri en el Barça, el presidente merengue decidió echar la persiana y dar el mercado por cerrado. Asumió que con lo puesto era suficiente, pero ante el Betis su equipo chocó de frente con la realidad.

    Sin un futbolista clarividente capaz de marcar los tiempos y la brújula del juego, arañar victorias ante rivales de la talla del Betis se convierte en una misión titánica. Bernardo Silva puede ponerse el traje de cerebro en momentos puntuales, pero lo cierto es que responde más al perfil de un atacante que al de un metrónomo. Cuanto antes lo entienda Florentino —porque resulta evidente que Mourinho ya lo sabe—, mucho mejor para el futuro del equipo.

    5. ¿Mantener la portería en cero es imposible?

    Salvo en la victoria ante el Málaga en el Bernabéu, el Real Madrid ha sido incapaz de mantener su portería a cero en tres de las cuatro jornadas disputadas. A pesar de contar con el mejor guardameta de la actualidad y con zagueros del nivel de Dean Huijsen, Ibrahima Konaté, Marc Cucurella o Denzel Dumfries, el cuadro merengue no encuentra la fórmula para que Thibaut Courtois termine un encuentro imbatido. Un lastre defensivo provocado, en la mayoría de las ocasiones, más por desatenciones y errores propios que por el acierto de sus rivales. @mundiario