EN TU SEMANA.
Mensaje semanal del pastor Héctor Contreras.
PARA: EL GRAN SANTO DOMINGO . COM
Miqueas 6:6-8.
“Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá. Tú, enemiga mía, no te alegres de mi, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz. La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra Él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; él me sacará a luz; veré su justicia”, Miqueas 7:7-9. Esta declaración es el credo de Miqueas para tiempos de crisis.
Especifica cuál debe ser la visión, la actitud y la fe de un creyente en Jesucristo. Es la actitud apropiada de alguien que se arrepiente y experimenta un avivamiento personal. A quien habla, Sion, (el pueblo de Dios), expresa su confianza en Dios y su comprensión de que el sufrimiento se debe a su pecado.
¿Tú sufres de enfermedades, estrechez económica, problemas de familia y otras cosas? Es posible, pero Dios tiene la respuesta para ti, para tu propia vida hoy, y para mañana también.
La fe es más simple de lo que parece. Es algo que elegimos más que una cualidad que poseemos. Muchas de las promesas de Dios son tan asombrosas que no somos capaces de comprenderlas; sólo podemos creer en ellas. Pero siempre podemos elegir creer, o confiar en su Palabra, no importando la magnitud del reto que ello signifique. La fe es comprender que sólo Dios puede juzgar a su pueblo; también es confiar que también Él lo restaurará. ¿Amén?
Miqueas veía una luz a la distancia. Percibió un majestuoso Dios que gobierna sobre todo suceso, que castigó a su pueblo sólo para purificarlo y restaurarlo. Así como formuló algunas de las más francas predicciones de destrucción que existen en la Biblia, también hizo algunas de las más claras predicciones del Mesías, el líder que vendría a salvar a Israel.
La perspectiva de Miqueas abarca no solamente los hechos de su tiempo, sino también sucesos distantes en el futuro, tiempo en que las naciones “martillarán sus espadas para azadones”, Miqueas 4:3. Miqueas miró sin temor las tinieblas por venir. Pero su perspectiva-la perspectiva de Dios-le permitió ver más allá de las tinieblas. Sólo bajo la dirección de un Dios de misericordia y amor, podemos alcanzar a ver la Luz, que es Jesucristo, en más allá de las tinieblas. ¡Bendito sea Dios!
“Tú, enemiga mía, no te alegres de mi, porque aunque caí, me levantaré; aunque en tinieblas, Jehová será mi luz”, Miqueas 7:8, citado más arriba.
“Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual fue invocado mi nombre, amancillándola. Y han edificado lugares altos en Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar al fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón”, Jeremías 7:30-31.
Cuando un pueblo llega a la degradación de irrespetar su propio templo, a edificar lugares de sacrificio, donde llevan a sus propios hijos para sacrificarlos, está totalmente en tinieblas.
Sus niños los dedicaban a su ídolo Moloc, convirtiendo el lugar en cementerio de sus hijos engendrados por ellos mismos.
El pueblo de Judá se encontraba como en los tiempos en que Cristo, cuando Él, después de haber terminado su conversación con Nicodemo, dijo: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios”, Juan 3:19-21.
Jesucristo es la Luz del mundo, es luz en tiempo de tinieblas y te llama a que te acerques a Él y encuentres la luz que te guiará hasta la eternidad.
Jesucristo, como la Luz del mundo, te ofrece el caminar junto a Él con el propósito de iluminar tu camino. No menosprecie su llamado que hoy te hace.
“Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”, I-Juan 1:6-7. Nuestro caminar en luz es una prueba de la comunión con Dios, debido a que la vida en su compañía es una constante limpieza de pecados por medio de la sangre de Jesucristo.
También involucra la relación de unos con otros, lo cual indica que caminar “en la Luz” es vivir responsablemente tanto ante Dios como ante los seres humanos; es decir, nuestros semejantes. Nadie que camine en la luz revelada por Dios, puede dejar de reconocer su condición pecadora, lo cual debe llevarte al arrepentimiento delante de su presencia por medio de Jesucristo su Hijo. ¡Dios es Bueno! Amado amigo.
“¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocausto; con becerros de un año? ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”, Miqueas 6:6-8. El discurso más famoso de Miqueas resume las cualidades que le interesan a Dios.
Jesús habló en términos semejantes al dirigirse a los fariseos para hablarles de su hipocresía religiosa. Ellos daban a Dios el diezmo, es decir, el 10% aun de sus especias, pero descuidaban la justicia, la misericordia, y la fe. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.
Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”, Mateo 23:23. Los escribas y fariseos eran totalmente inconsistentes, habiendo perdido por completo el sentido de las proporciones en cuestiones espirituales. Escrupulosamente celosos de las cosas exteriores más triviales, tales como todo lo relacionado con el diezmo de pequeñas semillas y plantas, olvidaban los más importantes principios morales.
Dios no busca ni llama a religiosos, Él quiere gente sencilla, que le busque de corazón. Si así lo haces, entonces has llegado a la Luz verdadera, que es Jesucristo el Señor.
Cuando Jesús dice: “Esto era necesario hacer”, adquiere significación al afirmar que lo moralmente correcto es que sus discípulos practiquen el diezmo, no como una obligación legal, sino como un acto de disciplina consciente.
Cuando alguien da algo con dolor o por pena, no es del agrado de Dios, porque Dios ama al dador alegre. El diezmar es una práctica consciente de la persona que lo hace y viene del Espíritu Santo, nunca por una obligación.
Cito nuevamente el verso 8, de Miqueas del capítulo 6: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”.
Es decir, Dios esperaba una relación moral del pueblo vinculado a Él por el antiguo pacto.
Los rabinos estudiaron la Ley y hallaron en ella 613 preceptos.
En el salmo 15 todos aparecen reducidos a 11 principios y en Isaías 33:15 a 6 mandamientos. Pero aquí se les condensa en 3: 1-) Mantente honesto en todo lo que hagas; 2-) ama la fidelidad con compasión y 3-) comprométete a vivir en sumisión al Señor. Si así lo haces, encontrarás la misericordia de Dios.
Que la luz de Cristo brille en cada vida, hogar, familia y más allá de su gracia. Hoy es el tiempo ideal para recibir la Luz que vence las tinieblas, porque celebramos el nacimiento de aquel que dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos”, Mateo 4:16.
Al finalizar este año 2025, es mi deseo que cada lector de este mensaje, reciba esa LUZ, Cristo Jesús en cada corazón.
Este año está en sus días finales y hoy es el tiempo de que cada familia se una, buscando el perdón y así reunirse en amor y perdonar, en el nombre de Jesús.
Hoy y ahora, es el tiempo del perdón y hallar la paz que viene de Dios.
Les bendigo, amados hijos del Dios Viviente, en Cristo Jesús.