El ‘boss’ Cosimo Di Lauro se encontraba en la cárcel desde 2005, cuando fue detenido por los carabineros en una casa búnker en el barrio de Secondigliano. Su arresto tuvo gran impacto, tanto por su historia criminal como por la puesta en escena del personaje, que no pasaba desapercibido, a diferencia del padre Paolo, fundador del Clan Di Lauro.
Mientras éste fue arrestado con la cabeza gacha para evitar a los reporteros, su hijo Cosimo fue inmortalizado al ser detenido con chaqueta de cuero, pelo largo y coleta, vaqueros ajustados y aire desafiante mirando al objetivo de los fotógrafos, haciendo gala de su apodo, ‘The designer don’, sobrenombre ligado a su pasión por la ropa y los complementos de diseño. Tras ser detenido, el capo de la coleta se convirtió en el primer icono de la criminalidad en los tiempos de internet.
La familia Di Lauro, de la que toma el nombre el clan homónimo, es muy numerosa. Paolo, el fundador del clan, era conocido por el apodo ‘Ciruzzo el millonario’. Creó un imperio con el narcotráfico, gracias a sus contactos en la Península Ibérica, que le garantizaban una montaña de droga, en buena parte procedente de Hispanoamérica, para alimentar su red de narcotraficantes, con más de 300 afiliados.
Paolo tuvo diez hijos, todos varones, muchos de los cuales ahora están en prisión. En el apogeo del Clan Di Lauro, entre 1990 y 2000, la organización criminal ganaba más de 500.000 euros al día solo con la venta de drogas, lo que convirtió al barrio de Secondigliano en el mercado de droga más grande de Europa.
Cuando en 2002 el padre Paolo se convirtió en prófugo de la justicia, el clan pasó a manos de Cosimo, el primogénito, quien creó un imperio basado en la venta de heroína, cocaína, marihuana, hachís y drogas sintéticas. Cosimo Di Lauro delegó el pequeño comercio de la droga a traficantes que debían pagar un ‘impuesto’ a los Di Lauro. Como capo de un clan sanguinario, Cosimo realizó una purga interna, desplazando a antiguos afiliados y sustituyéndolos por elementos más jóvenes y violentos leales a él.
Una cruenta guerra
La purga emprendida por Cosimo Di Lauro y su papel en el clan fue crucial en el estallido de la guerra entre grupos criminales, que ensangrentó Nápoles y su provincia entre 2004 y 2005. La purga produjo una rebelión que dio lugar al nacimiento de un grupo conocido como los Escindidos o los Españoles, guiados por Cesare Pagano y Raffaele Amato, dos elementos destacados del Clan Di Lauro, que aportaron los contactos en España para el suministro de droga como dote al nuevo clan que crearon. La guerra entre clanes provocó más de cien muertos en Nápoles y provincia en pocos meses, inspirando la novela de Roberto Saviano ‘Gomorra’ y luego la serie homónima.
En 2019 fue detenido un hermano de Cosimo, Marco Di Lauro, último capo del clan, cerrando tres décadas de un periodo negro de Nápoles. La muerte de Cosimo sirve para recordar el infierno causado por las drogas, las muertes y una violencia sin fin del Clan Di Mauro, particularmente en Scampia y Secondigliano, con heridas que aún siguen abiertas.
