El fútbol brasileño vivió otra noche de pura emoción con la reaparición estelar de su mayor estandarte contemporáneo. Neymar regresó a los terrenos de juego tras dejar atrás su última lesión física y revolucionó por completo la pugna por la corona del Brasileirao. Su entrada tras el intermedio impulsó la reacción del Santos, que logró arañar un vibrante empate 2-2 ante el líder Flamengo merced a un doblete del astro desde los once metros en el tramo definitivo del choque.
El guion inicial de la contienda se había inclinado con claridad en favor del conjunto dirigido por Leonardo Jardim antes del paso por vestuarios. La jerarquía técnica del cuadro carioca decantó la balanza en el primer acto mediante un tanto de Danilo, quien aprovechó una formidable asistencia filtrada por Pedro para abrir el marcador. El golpe descolocó por completo las líneas locales, incapaces de frenar el fluido juego combinativo de la escuadra visitante.
Al filo del descanso, la situación empeoró sensiblemente para la afición paulista con una nueva embestida del Mengao. El colombiano Jorge Carrascal dibujó un centro medido al corazón del área que Lucas Paquetá cabeceó con precisión al fondo de la red, sellando un doloroso 0-2 que parecía sentenciar la contienda. El ‘Peixe’ acusaba el desgaste anímico y se marchaba al túnel con la sensación de verse completamente superado por la pegada del líder.
Consciente de la urgencia del escenario, el técnico Cuca agitó el banquillo en el descanso retirando a Philippe Coutinho para dar entrada a Neymar. La presencia del astro insufló una inyección inmediata de carácter al equipo, obligando al cuadro carioca a replegarse en su propia parcela. Pese al asedio, el muro defensivo del líder resistía las acometidas hasta que una acción polémica en el área cambió radicalmente el destino del enfrentamiento.
El mediocentro Jorginho cayó al césped e interceptó el esférico con la mano en una jugada que desató las protestas locales. Tras una consulta en el monitor del VAR, el colegiado corrigió su dictamen inicial de tiro libre fuera del área, decretando penalti y expulsión directa para el volante. Con máxima serenidad y su pausa característica, Neymar engañó a Agustín Rossi desde los once metros para recortar distancias y prender la mecha de la remontada.
Un cierre eléctrico que frena la marcha del líder
El empuje del Santos se intensificó al compás de la superioridad numérica sobre el tapete verde. Poco después, el propio dorsal 10 ejecutó una acción ensayada a balón parado que culminó con una nueva falta dentro del área cometida sobre Gabigol.
Con la grada enfervorecida, la estrella santista asumió de nuevo la máxima responsabilidad y batió por segunda vez al arquero argentino con un disparo implacable para estampar la igualada.
El colegiado del encuentro compensó las interrupciones añadiendo catorce minutos de prolongación, desatando un final no apto para cardíacos. Con un hombre menos sobre el campo, el cuadro de Jardim resistió como pudo las constantes embestidas del ‘Peixe’, que rozó la victoria mediante varias incursiones venenosas de Gabriel y Bontempo. Sin embargo, el electrónico no volvió a moverse y certificó un reparto de puntos agridulce para ambas escuadras.
El tropiezo del líder supone un auténtico bálsamo para Palmeiras, que ve abierta de par en par la posibilidad de recortar distancias y presionar la primera plaza en las próximas fechas. Dejar escapar una renta de dos tantos cuando acariciaba el triunfo representa un golpe moral importante para un Flamengo que creía tener amarrado el botín en una de las salidas más exigentes de la competición.
Para el Santos, las sensaciones deportivas que deja el compromiso van más allá de la unidad sumada en la tabla clasificatoria. Comprobar que su principal referente ofensivo ha regresado con chispa física, colmillo competitivo y liderazgo para cambiar partidos adversos devuelve la fe a una plantilla decidida a escalar posiciones en la recta definitiva de la temporada.
La figura de Neymar volvió a acaparar todas las portadas en una noche mágica que demostró que su magia continúa marcando diferencias en el continente. Su doblete de penaltis frena al líder, enciende el Brasileirao y confirma que, con el diez en el campo, el Santos está capacitado para competir de tú a tú contra cualquier gigante del fútbol sudamericano. @mundiario
