Santi Denia vuelve a España para frenar a la generación que ayudó a crear

Santi Denia volverá este sábado a sentarse en un banquillo en España, pero esta vez lo hará en el lado contrario. El técnico manchego dirigirá a la República Checa frente a la Selección española el sábado a las 20:45 en el Carlos Tartiere de Oviedo, en la tercera jornada de la Nations League, después de pasar buena parte de su carrera formando precisamente a varias de las piezas que ahora tendrá que intentar detener.

La historia tiene bastante más recorrido que el simple regreso de un entrenador español. Denia llegó a la RFEF en 2010 y permaneció durante 15 años trabajando prácticamente en toda la pirámide de selecciones inferiores. Pasó por la Sub-16, la Sub-17, la Sub-19 y la Sub-21, además de dirigir al equipo olímpico. Cuando abandonó la Federación en 2025 acumulaba 220 partidos como seleccionador de categorías inferiores.

Por sus manos pasaron más de 500 futbolistas y algunos de ellos forman hoy parte de la columna vertebral de la campeona del mundo. Pau Cubarsí, Marc Pubill, Álex Baena y Fermín López, presentes en la actual convocatoria española, estuvieron bajo sus órdenes en París 2024 y conquistaron con él el oro olímpico tras superar a Francia por 3-5 en la final.

No fue su único éxito. Denia conquistó el Europeo Sub-17 de 2017, el Europeo Sub-19 de 2019 y acabó subcampeón del Europeo Sub-21 de 2023. Una trayectoria construida alrededor del fútbol formativo español que terminó convirtiéndolo en una de las figuras más reconocibles de la estructura de la RFEF durante más de una década.

Ahora el escenario es completamente distinto. La Federación Checa apostó por él el pasado 31 de julio con un contrato de dos años más una opción y lo convirtió en el primer entrenador extranjero de la historia de su selección absoluta. Su estreno, sin embargo, ha sido duro: Chequia perdió sus dos primeros encuentros de esta Nations League, 1-2 contra Croacia y 0-2 frente a Inglaterra.

Y enfrente aparecerá probablemente el rival que mejor conoce. España ha comenzado la competición exactamente al contrario. Remontó a Inglaterra en Wembley para ganar 2-3 y después pasó por encima de Croacia con un 4-1 en Sevilla. Esos seis puntos han colocado al conjunto de Luis de la Fuente al frente del grupo A3, mientras los checos llegan a Oviedo todavía sin puntuar.

El momento español amplifica todavía más la dificultad. El triunfo ante Croacia llevó a la Selección hasta los 40 partidos consecutivos sin perder, mientras Denia trata de implantar sus ideas en una Chequia que todavía está en el inicio de un nuevo proyecto. El conocimiento que posee del fútbol español será una de sus principales armas, aunque conocer al rival no significa disponer de las herramientas necesarias para detenerlo.

Porque Denia no solo conoce la estructura de la Selección, sino también la manera en la que se han formado varios de sus futbolistas. Ha trabajado durante años con ellos, conoce sus mecanismos, su interpretación del juego y las exigencias de un modelo que él mismo contribuyó a desarrollar desde las categorías inferiores.

Oviedo ofrecerá así una imagen poco habitual: un hombre que dedicó 15 años a fabricar futbolistas para España tratando ahora de encontrar la fórmula para derrotarlos. El Carlos Tartiere no recibirá únicamente al primer seleccionador extranjero de la historia checa. Recibirá a uno de los técnicos que mejor conoce lo que tiene enfrente. @mundiario