Sin embargo, un portavoz de Downing Street precisó unas horas más tarde que Johnson no recibió ninguna multa y que los medios serían informados «si eso ocurría». El líder conservador, que en enero parecía en peligro de perder su puesto, superó de momento la crisis, en el contexto de la invasión rusa de Ucrania. Pero las conclusiones de la Policía, que considera que sí se produjeron delitos, podrían reabrir el caso.
Scotland Yard investigó una docena de reuniones en 2020 y 2021, y se cree que el ‘premier’ habría asistido a algunas de ellas.
Las revelaciones de estos eventos a veces festivos en lugares de poder durante la pandemia, cuando se pedía a los británicos que redujeran drásticamente sus interacciones sociales para combatir la propagación del Covid-19, sacudieron al gobierno.
Johnson, cuya popularidad se hundió tras el escándalo, hizo un ‘mea culpa’ ante los diputados, pero descartó dimitir, remitiéndose a las conclusiones de la investigación policial.
Scotland Yard no especificó el martes la identidad de las personas sancionadas, aduciendo que así lo establecen las normas de conducta profesional de la policía. Tampoco se especificaron los hechos a los que se apuntaba para evitar la identificación de los autores de la infracción. La Policía no ha terminado su investigación sobre el caso y ha prometido hacer «todo lo posible» para que avance «rápidamente».

