El pasado 9 de diciembre, la burbuja europea se pinchó con un golpe de realidad: el escándalo de lo pagos de países terceros a la Unión a los decisores políticos de primer nivel saltaba a los titulares de la prensa internacional con los primeros arrestos, en especial de la Vicepresidenta del Parlamento Europeo, la socialdemócrata helena Eva Kaili . Aunque no fuera el único país extranjero, la trama ya pasó a conocerse como Qatargate . Como respuesta, Bruselas asumió el estupor generalizado ante unas instituciones que de un plumazo veían como su honorabilidad se desplomaba con cada detención de la Policía belga, y la presidenta de la Eurocámara Roberta Metsola prometió que no habrá impunidad ni se esconderán los problemas… Ver Más

