El quinto partido de las finales del Oeste entre Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs se convirtió en un auténtico hervidero de polémica. Los locales se impusieron 127-114 y tomaron ventaja de 3-2 en la serie, con los Knicks esperando en la final tras barrer a los Cavaliers.
Los números previos ya anticipaban la importancia del duelo: en la historia de la NBA, el ganador del quinto partido en un 2-2 avanza en el 81,8% de los casos. Los Thunder tenían un balance de 12-2 cuando se adelantaban 3-2, mientras que los Spurs apenas un 1-13 cuando iban 2-3 abajo.
El partido estuvo marcado por decisiones arbitrales controvertidas. Tapones ilegales no señalados, balones fuera ignorados y un challenge desestimado por Mitch Johnson encendieron la frustración visitante. Todo ello acompañado de tiros libres para Shai y hasta una técnica contra el entrenador de los Spurs.
En ese contexto, Shai Gilgeous-Alexander firmó 32 puntos y 9 asistencias, con un 9 de 17 en tiros de campo. La clave estuvo en sus 17 visitas a la línea de personal, reflejo de un estilo de juego que muchos consideran flopping y que genera debate constante.
Los Thunder llegaron a ir 20 puntos arriba y cerraron el partido con solvencia, aunque la sombra de la polémica arbitral empañó la victoria. La serie viaja ahora a San Antonio con los locales a un paso de la final.
Spurs y la resistencia de Wembanyama
Los Spurs tuvieron como máximo anotador a Stephon Castle con 24 puntos, seguido de Julian Champagnie con 22. Victor Wembanyama, en cambio, firmó una actuación discreta: 4 de 15 en tiros de campo y 0 de 5 en triples, aunque sacó rédito desde la personal con un perfecto 12 de 12.
El equipo texano se acercó hasta el 107-99, pero nunca logró poner en aprietos a unos Thunder que funcionaron como bloque. Alex Caruso volvió a ser clave desde el banquillo con 22 puntos y un 47% de acierto en triples en estos playoffs.
La polémica arbitral, sin embargo, fue el tema dominante. Imágenes como la risa del árbitro Tony Brothers con Lu Dort en la banda alimentaron la sensación de favoritismo hacia los locales.
Los datos históricos no favorecen a San Antonio: con un 3-2 en contra, apenas han remontado una vez en toda su historia, en 2008 contra los Hornets de Chris Paul.
La serie, cargada de tensión y polémica, promete un sexto partido vibrante en San Antonio. Los Thunder buscan cerrar el pase a la final, mientras los Spurs intentarán forzar un séptimo duelo épico. @mundiario
