Los investigadores siguen buscando al pequeño Émile desaparecido el pasado 8 de julio en la localidad francesa de Vernet . El menor de dos años y medio de edad estaba jugando en el jardín de sus abuelos cuando se le perdió la pista sobre las 17.15 horas. A las seis se interpuso la denuncia y a las 18.40 horas se puso en marcha el sistema de búsqueda por parte de la sección de investigación de Marsella. La policía francesa no ha cesado en la búsqueda del pequeño y desde este martes se ha desplegado un equipo con perros especializados apoyados por drones para detectar restos humanos. «Estamos en otra fase, ya no buscamos al niño vivo que era la primera fase», ha explicado François Daoust a la radio RTL exdirector del Instituto de Investigaciones Criminales de la Gendarmería Nacional. François Daoust ha contado que los investigadores esperan encontrar los restos humanos del menor desaparecido. Para ello han activado un dispositivo ampliando la zona de búsqueda a 5 kilómetros alrededor de la casa de los abuelos del niño. François Daoust dice que la única hipótesis que barajan para que Émile siga vivo es que se trata de un secuestro de tipo extorsivo: «Es la única premisa donde existe la posibilidad de encontrar al niño con vida, pero esta hipótesis, es extremadamente tenue», ha recalcado.
