Más de 140.000 sudaneses, en su mayoría niños y mujeres, que han huido de la violencia en Jartum, la capital de Sudán, se han instalado en los campamentos de desplazados ubicados en el estado de Nilo Blanco, al sur del país. Se suman a un total de 387.000 personas albergadas allí, según las autoridades locales, y se enfrentan una situación precaria. Médicos Sin Fronteras (MSF) afirma que, en los diez campamentos de Nilo Blanco, los desplazados afrontan una una enorme escasez de alimentos, de refugio y de atención médica, así como de agua y saneamiento. Los equipos de médicos, que atienden diariamente decenas de nuevos casos sospechosos de sarampión y desnutrición, afirman estar desbordados. « Cada día llega más gente… Ver Más
