El expresidente de EE.UU. Donald Trump deberá pagar 354,9 millones de dólares en multas por haber exagerado fraudulentamente su patrimonio para engañar a los prestamistas, según ha dictaminado este viernes un juez de Nueva York. Esto supone otro revés legal para el magnate en un caso civil que pone en peligro su imperio inmobiliario. La demanda interpuesta por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, acusaba a Trump y a las empresas de su familia de sobrevalorar su patrimonio neto hasta en 3.600 millones de dólares al año durante una década para engañar a los banqueros y que le concedieran mejores condiciones de préstamo. Trump ha negado haber actuado mal y ha calificado el caso de «venganza política» por parte de James, una demócrata electa. Se espera que el expresidente recurra la sentencia dictada el viernes por el juez del estado de Nueva York Arthur Engoron. El caso de fraude civil podría asestar un duro golpe al imperio inmobiliario de Trump en un momento en que el empresario reconvertido en político encabeza la carrera por la candidatura republicana para desafiar al presidente demócrata Joe Biden en las elecciones estadounidenses del 5 de noviembre. Engoron dictaminó en septiembre que Trump había incurrido en fraude y ordenó la disolución parcial de su imperio empresarial. Aún no están claras todas las implicaciones de esa orden, y Trump la ha recurrido. La sentencia del viernes se produjo después de un polémico juicio de tres meses en Manhattan. Durante un testimonio desafiante y serpenteante en noviembre, Trump admitió que algunos de los valores de sus propiedades eran inexactos, pero insistió en que los bancos estaban obligados a hacer su propia diligencia debida. [HABRÁ AMPLIACIÓN]
