Inicio Artículos LAS MÁS CERCANAS TURBULENCIAS ENTRE DETALLISTAS DE COMBUSTIBLES Y EL GOBIERNO DOMINICANO
POR: LA REDACCION DE EL GRAN SANTO DOMINGO Y EL GRAN .COM
SANTO DOMINGO.– Se avecina una tormenta que no será de agua ni viento, Los detallistas de combustibles agrupados en ANADEGAS han lanzado una advertencia con el filo de la desesperación: podrían cerrar sus estaciones en todo el país después de las 6 de la tarde todos los días. Un paso que reduciría sustancialmente sus horarios de servicio, afectando directamente a millones de ciudadanos, en una medida que no busca dañar, sino ser escuchada.
La situación que denuncian no es nueva, pero ahora está al borde del colapso. Según ANADEGAS, han soportado presiones extremas durante años, han sido convocados a reuniones donde solo se reparten promesas, y han tenido que tragar saliva frente a autoridades que se especializan en patear los reclamos hacia el olvido.
Hoy, lo dicen sin rodeos: “los consumidores han sido engañados en los precios de los combustibles”. Porque mientras el barril de petróleo ha estado entre los precios más bajos de los últimos años, en el país no hemos olido ni una gota de esos beneficios. Aquí, el precio del combustible es una herida abierta en el bolsillo del pueblo… y nadie en el gobierno parece tener la voluntad de aplicar las rebajas que en justicia corresponden.
“Nos tienen como colectores de sus impuestos altos, arriesgando de este lado sin márgenes justos nuestros enormes capitales,somos sus obreros. ” expresó el Presidente de ANADEGAS. Y no es para menos. Hoy, el detallista es visto como culpable de un precio que él no pone. Es la cara visible de una política de hidrocarburos que favorece al fisco y no al pueblo.
¿Recuerdan aquel famoso lema: “Si sube, sube; si baja, baja”? Ese eslogan, creado por un gobierno anterior e imitado ahora por el actual, nunca ha pasado de ser una burla con sabor a boruga. Ni ha subido, ni ha bajado con justicia. Solo ha engordado la caja recaudadora mientras el ciudadano común sigue pagando el combustible más caro de América Latina.
Para colmo, ha trascendido que ANADEGAS evalúa no aceptar pagos con tarjetas de crédito en los próximos días. Una medida extrema que, de aplicarse, encendería más aún la crisis y llevaría al país a una situación de caos logístico y comercial.
El pasado 18 de junio, ANADEGAS envió una carta directa al presidente Luis Abinader. La misiva, recibida oficialmente en el Palacio Nacional y firmada por su presidente Juan Elías Pérez, es una bomba de contenido. En ella no solo se advierte del posible cierre parcial de estaciones; se habla incluso de “abandonar operaciones en algunas regiones”. ¿Dónde queda entonces el poder y la responsabilidad del Ministerio de Industria y Comercio? ¿Por qué ANADEGAS debe ir directamente al presidente para resolver asuntos que, en teoría, son competencia directa de esa institucion?.Facil de responder: Desde el palacio se decide todo eso.
En definitiva, esta crisis no es responsabilidad del detallista, ni del que llena su tanque de gasolina con lo poco que le queda del sueldo. La culpa recae sobre un modelo de fijación de precios que se ha convertido en un castigo para todos, menos para el Estado que lo recauda.
El país entero está pagando el combustible más caro de su historia… Y eso no es un invento de ANADEGAS. Es un hecho tan evidente como el humo que sale de cada escape.
Esto es una advertencia. Pero también es una oportunidad. O el gobierno actúa ya, o muy pronto, lo que hoy es una turbulencia será una tormenta que paralizará todas las estaciones,y alla afuera estara el masivo pueblo.