El Barça repite errores en Europa y las rojas vuelven a condenarle

El FC Barcelona vuelve a tropezar en la misma piedra en Europa. La expulsión de Cubarsí no es un hecho aislado, sino la confirmación de un problema estructural que el equipo arrastra desde hace tiempo. En el máximo nivel continental, jugar con uno menos durante gran parte del partido no es un detalle, es una condena que se paga con eliminaciones y derrotas.

El precedente más inmediato ya lo marcó el propio equipo de Flick. En su estreno europeo, Eric García fue expulsado a los once minutos ante el Mónaco, condicionando un partido que terminó en derrota. Aquella noche ya dejó claro que la gestión de los momentos críticos no estaba a la altura de la exigencia de la Champions.

La historia se repitió con mayor dureza en Stamford Bridge. La roja a Ronald Araujo no solo supuso un 3-0 demoledor ante el Chelsea, sino que tuvo consecuencias más profundas en el propio jugador. El Barça no solo perdió el partido, perdió estabilidad, confianza y una pieza clave durante semanas en un tramo decisivo de la temporada.

Ahora, con Cubarsí, el patrón se repite. La acción puede ser discutible, pero la decisión es clara: cortar una jugada de peligro a costa de dejar al equipo con diez. En Europa, ese tipo de elecciones se castigan sin matices. La duda no está en si era roja o no, sino en por qué el equipo sigue tomando decisiones que le penalizan de forma tan evidente.

El Barça necesita entender que en la élite no basta con talento ni con intención. Hay momentos en los que hay que elegir entre conceder una ocasión o comprometer todo el partido. Y hoy, una vez más, eligió mal. En Champions, los errores no se repiten: se acumulan. Y el Barcelona empieza a pagar una factura demasiado conocida. @mundiario