A Ed Sheeran le apasiona el fútbol tanto como la música, pero ahora también empieza a comprobar que la Premier League puede ser un negocio extraordinariamente rentable. El cantante, accionista del Ipswich Town desde 2024, ha visto cómo el club de su vida pasó de sobrevivir económicamente a convertirse en una estructura capaz de facturar cifras propias de gigantes europeos.
El ascenso a la Premier cambió absolutamente todo. De acuerdo a los datos publicados por diversos medios, entre ellos Marca, el Ipswich ingresó casi 126 millones de euros únicamente por derechos televisivos en la temporada 2024-25, multiplicando por diez los ingresos que tenía en Championship. Ese salto permitió cerrar el ejercicio con beneficios de 4,7 millones y dejar atrás unas pérdidas acumuladas cercanas a los 90 millones durante el ciclo anterior.
Pero la historia no se limita al dinero de televisión. El club entendió rápidamente cómo aprovechar el escaparate global de la Premier. Mientras mantenía precios populares en el estadio, disparó sus ingresos comerciales hasta casi 43 millones de euros gracias a patrocinadores, merchandising y acuerdos vinculados a la exposición internacional del campeonato inglés.
La cifra impresiona todavía más cuando se compara con España. El Ipswich alcanzó unos ingresos ordinarios de casi 182 millones de euros, más que cualquier club de LaLiga salvo Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid. Una demostración brutal del poder económico que tiene la Premier incluso para equipos alejados históricamente de la élite.
El ascenso que lo cambió todo
Ed Sheeran también ha sido parte activa del crecimiento de la marca. Primero con el patrocinio vinculado a su gira The Mathematics Tour y después manteniendo presencia comercial mediante su marca de salsa picante Tingly Ted’s, visible en la manga de la camiseta.
El club, además, supo construir una plantilla preparada para regresar rápidamente a Primera tras el descenso. La inversión en fichajes aumentó drásticamente y futbolistas como Dara O’Shea, Jacob Greaves o Jack Clarke fueron fundamentales en el ascenso inmediato. El gasto salarial se disparó, sí, pero siempre bajo control financiero según los parámetros Uefa.
La transformación del Ipswich también explica otra tendencia cada vez más evidente en el fútbol inglés: el peso del capital estadounidense. El club está controlado por inversores americanos y recientemente reorganizó su estructura accionarial bajo Portman Holdings, manteniendo además nuevas inyecciones económicas para consolidar el proyecto.
El caso del Ipswich refleja perfectamente cómo funciona hoy el ecosistema de la Premier. Incluso un club histórico pero modesto puede convertirse rápidamente en una empresa multimillonaria si logra subirse al tren televisivo inglés. Y en medio de todo aparece Ed Sheeran, el fan convertido en accionista, viendo cómo el club de su infancia no solo vuelve a la élite… sino que aprende a ganar dinero al ritmo frenético de la Premier League. @mundiario
