Cristiano Ronaldo volvió a vivir una noche amarga con Al Nassr. El solitario gol de Gamba Osaka en la final de la AFC Champions League 2 destrozó las aspiraciones del portugués y dejó a los de Riad sin el ansiado título continental. Ya son 14 competiciones perdidas desde su llegada a Arabia Saudí, un dato que golpea su legado.
El partido comenzó con un planteamiento pobre de Jorge Jesus. Al Nassr, pese a jugar en casa y con su plantilla en buen estado físico, no logró imponer su ritmo. Cristiano intentó participar más en la construcción, bajando a recibir y asociándose con Joao Félix y Ghareeb, pero las ocasiones no se concretaron.
El gol de Hummet en el minuto 30 fue un jarro de agua fría. Un error defensivo entre Boushal e Iñigo Martínez abrió la puerta al delantero turco, que definió con precisión. La cara de Cristiano tras la revisión del VAR reflejaba la frustración de un jugador que siente cómo se le escapan las oportunidades.
Antes del descanso, Al Nassr tuvo opciones para empatar. Ghareeb rozó el gol con un disparo desviado y Cristiano falló una ocasión clara tras un centro de Joao Félix. La falta de acierto condenó a los saudíes, que se marcharon a vestuarios con la obligación de remontar y un ambiente cargado de tensión.
Una segunda parte desesperada
En la reanudación, Jorge Jesus cambió el sistema y Al Nassr presionó con todo. Joao Félix lideró el ataque, pero el portero Araki se convirtió en héroe para Gamba Osaka. Cristiano tuvo dos oportunidades claras, pero tampoco logró batir al guardameta japonés. La desesperación se apoderó del equipo.
El tiempo se agotaba y las jugadas se convertían en intentos a la desesperada desde fuera del área. La defensa nipona resistió con orden y disciplina, frustrando cada ataque. Finalmente, el pitido final confirmó el triunfo de Gamba Osaka y el nuevo fracaso de Cristiano en Arabia.
La derrota deja a Al Nassr en una situación límite. El jueves se juega la liga contra Damac, un rival que pelea por la permanencia. Si Al Hilal gana su partido, los de Jorge Jesus estarán obligados a vencer para evitar una catástrofe aún mayor. La presión es máxima.
Cristiano sabe que su hambre de gloria es lo único que puede salvar la temporada. Riad necesita olvidar el batacazo continental y centrarse en la liga. El portugués, símbolo de ambición, tiene la última oportunidad de evitar que Al Nassr caiga en el abismo. @mundiario
