El tenis mundial tiene nuevo emperador en arcilla. Jannik Sinner derrotó a Casper Ruud en la final del Masters 1000 de Roma y se convirtió en profeta en su tierra, 50 años después de Adriano Panatta. El italiano completa así la tripleta de títulos en Montecarlo, Madrid y Roma en un mismo curso.
La victoria por 6-4 y 6-4 confirma que Sinner ya no es solo un número uno sólido, sino un dominador absoluto. Con este triunfo, iguala el registro histórico de Rafael Nadal en 2010 y se convierte en el segundo jugador capaz de conquistar los tres grandes torneos de tierra en una misma temporada.
El Foro Itálico fue testigo de un partido intenso. Ruud arrancó con fuerza, pero Sinner supo recomponerse con un revés paralelo que cambió la dinámica. La central romana celebró cada punto como un acto de fe, consciente de que estaba presenciando un momento histórico para el tenis italiano.
El triunfo tiene un valor simbólico: Panatta, el último campeón local en Roma, estuvo presente en el palco para ver cómo Sinner recogía su testigo medio siglo después. El joven de San Cándido ya no es promesa, es realidad, y su nombre se inscribe en la historia del torneo.
Camino invicto hacia Roland Garros
Sinner llega a Roland Garros invicto en tierra batida, con 29 victorias consecutivas y 34 en Masters 1000. Su dominio es tan aplastante que solo Carlos Alcaraz ha sido capaz de frenarle en los últimos dos años. Sin el español en los cuadros, el italiano parece imparable.
La reconversión de Sinner en especialista de arcilla es total. Ha añadido dejadas precisas y un control táctico que lo hacen casi invulnerable. Ruud intentó imponer su derecha, pero nunca encontró la manera de romper el muro que le planteó el número uno del mundo.
Más allá de los números, Sinner transmite una sensación de inevitabilidad. Cada torneo se convierte en un capítulo más de su hegemonía. El tenis, que siempre busca rivalidades, echa de menos a Alcaraz para equilibrar la balanza, pero mientras tanto, el italiano reina sin oposición.
Roma fue el último golpe antes de París. Sinner aspira ahora a completar el Grand Slam y convertirse en el séptimo jugador en lograrlo en la Era Open. La historia está a su alcance y el tenis mundial observa cómo un nuevo mito se forja en la arcilla. @mundiario
